LAS AVERÍAS DE LA VIDA

La avería. Una comedia, un thriller, un drama. Un baile constante entre mundo real y pesadilla. Un cuento trágico y una historia gótica rebosante de profundidad. Llamémoslo esperpento. Es este el último proyecto de Blanca Portillo, actriz que ya se lanzó a

TERAPIA GRUPAL TRAS UNA INFORTUNADA TARDE TEATRAL

Hola. Mi… mi… mi nombre es Meritxell."¡Hola Meritxell!" Mi nombre es Meritxell y estoy aquí porque tengo… porque tengo… porque tengo un problema. "¡Y yo!" "¡Yo también tengo un problema!" "Todos tenemos problemas, Meritxell." "Sí, eso, todos. Por eso estamos aquí: para

AL FINAL DEL ARCO IRIS

En algún lugar más allá del arco iris, dónde vuelan pájaros azules y pueden cumplirse sueños, una niña de vestido azul y coletas choca tres veces los talones de sus chapines de rubíes mientras pide un deseo. En la película la dulce

CINCO HORAS CON MARIO

Faltaban unos escasos cinco minutos para las siete de la tarde de aquel domingo de enero cuando llegué a Sol y atravesé rauda los escasos metros que separan el kilómetro cero del teatro Reina Victoria. Con la respiración entrecortada y el corazón

VÍCTOR HUGO SE QUEDA SIN BUTACAS EN EL LOPE DE VEGA

Todos los días, desde su estreno el pasado 19 de noviembre, ha colgado el cartel de “AGOTADAS LAS LOCALIDADES”, y eso que se representa en el teatro con mayor aforo de Madrid. Nos referimos al musical Los Miserables, que, como ha explicado

LOS CUENTOS DE NIÑOS SON MEJORES PARA LOS ADULTOS

Las primeras frases de 'Over the rainbow' suenan en una habitación atestada de Barbies, muñecas vestidas de rosa, cocinitas para prepararles el desayuno y artilugios varios propios de una cursi niña de nueve años. Obnubilada por la angelical cara y voz

LA CENA DE LOS IDIOTAS

Miro por la ventana y presencio paragüas y abrigos. Sí, el frío ha llegado para instalarse definitivamente en Madrid. – Ya se me ha estropeado el fin de semana. Pienso, pero gracias al mal tiempo (a eso y a unas entradas que

LA VENGANZA DE DON MENDO

MENDO: ¡Despedidme de otra suerte, porque ya no tengo nombre!MONCADA: ¿Y cómo os diré que acierte?MENDO: Decidme sólo: ¡Adiós, hombre!MONCADA: ¡Adiós, hombre!... ¡Buena suerte! Y sale por la puerta de la torre el que ya no tiene nombre, y quizá tampoco ya,