Que Oscar Wilde fue un virtuoso del ingenio no lo puede negar ni el más irritado de sus detractores. Ni tan siquiera la más pomposa institución catedralicia de las letras universales. Malabarista de doble filos, esteta proselitista, y convencidamente genial, Wilde poseía
Los japoneses utilizan la expresión yotsuba no kurōbā para referirse a los tréboles de cuatro hojas. De ahí nació Yotsuba, una niña con el pelo verde y cuatro coletas que disfruta de todo lo que le rodea. Ir de compras con su
El sillón 'e' de la Real Academia lleva un año vacío. Los alrededores de la Estación del Norte y del Campo Grande de Valladolid echan de menos al señor de gabardina verde y gorra de paño que todos los días hacía la
Charles nació Heinrich, Henry para sus padres, Hank para los amigos. Vivió lo que él relata como una infancia dura, con un padre que lo maltrataba, una madre que lo ignoraba y una cara llena de granos hasta la deformidad y el
“Tratado de feminidad”. O “de cómo ser opuestamente idénticas”. El caso es que cualquiera de los dos pudo haber sido ser el subtítulo de la primera novela de Lucía Etxebarría, Amor, curiosidad, prozac y dudas. Este libro, que abrió la senda creativa
Juanjo Sáez es un tipo que cae bien cuando lees sus historietas. Es un niño grande, eso se ve a la legua. Y no sólo por sus dibujos deliberadamente simplistas y medio mal hechos, ni por su caligrafía infantil y llena de
Cuando la primera luz de la mañana iluminaba los peldaños de la iglesia, Ilé iba a ver cómo las olas ser rompían en las paredes del muelle, y allí, entre el olor a salitre y el sonido de las bocinas de los
La Guerra Civil española, con independencia del punto de vista ideológico, conllevó en su momento la destrucción de una de las generaciones artísticas más importantes de la Historia de España. Ya sea por encerramiento, exilio o muerte, el conflicto seccionó de cuajo
Se esconden en nuestras estanterías, aguardando el momento en el que pasarás tus dedos por encima de su lomo, acariciándolo mientras ellos ronronean. Son esos libros modestos, pequeñas maravillas que suelen pasar desapercibidas, la mayoría fruto de regalos más o menos infructuosos.
El verano hay que buscarlo entre estas hojas, abriendo el poemario en cualquier página. Por ejemplo, por 'Septiembre, 24', con “la fatiga en los párpados, la irrealidad de un mundo que crepita sonámbulo por la hipnosis del sol”. O quizás, por 'Octubre,