Cada 17 de marzo las calles se llenan de gente preparada para rendir homenaje al patrón irlandés, la tradición que comenzó como una conmemoración religiosa ha evolucionado para convertirse en la festividad que conocemos hoy en día y que se celebra por todo el mundo con Guinness, leprechauns, tradiciones curiosas y, sobre todo, mucho verde
Conocida para los locales como St. Patrick’s Day o St. Paddy’s, cada año esta fiesta se celebra en el aniversario de la muerte de San Patricio. La leyenda dice que fue quien expulsó a todas las serpientes de Irlanda y que incluso podía resucitar a los muertos, sin embargo, la realidad es mucho más sencilla y humilde que estos mitos. La verdadera historia cuenta que el santo nació a finales del siglo IV en Gran Bretaña, en el seno de una familia cristiana, sin embargo, a los 16 años fue capturado por un grupo de saqueadores irlandeses que lo convirtieron en su prisionero y lo llevaron a Irlanda.
San Patricio dedicó el resto de su vida a propagar la cristianidad por la tierra irlandesa, creyendo que este secuestro había sido una señal de Dios para que expandiese su conocimiento religioso. Cuando murió en el año 461, no podía estar menos que satisfecho con su trabajo, ya que por aquel entonces la mayoría de la población irlandesa había sido convertida al cristianismo. De esta historia nace también el origen de uno de los símbolos más conocidos del país, el trébol de tres hojas o shamrock. La historia cuenta que San Patricio utilizaba esta hoja como metáfora para explicar a los irlandeses paganos el concepto de la Santa Trinidad, y pronto esta hoja se convirtió en una señal de buena suerte.

El origen español de San Patricio
Aunque el santo fuese reconocido como el patrón de Irlanda, la primera fiesta en su honor se celebró muy lejos de este país, en la entonces colonia española, Florida, en concreto en la actual ciudad de St. Agustin. Allí, el padre irlandés Ricardo Artur decidió organizar un desfile dedicado al santo para pedirle una buena cosecha de maíz, que tuvo lugar el 17 de marzo de 1600 en el aniversario de su muerte. A raíz de esta primera festividad religiosa, en 1631 la Iglesia instauró oficialmente ese día como el de San Patricio.
Aun así, la celebración era estrictamente religiosa, y distaba enormemente de la fiesta que conocemos hoy en día, ya que el cambio radical de la celebración no ocurrió hasta 1737 y, una vez más, lejos de Irlanda, esta vez en Boston. Tanto el estado de Massachusetts como el de Nueva York contaban entonces con una amplia población inmigrante irlandesa, que poco a poco fue popularizando estas celebraciones de su tierra. Como en su primera versión, la fiesta se celebraba con desfiles en honor al santo; sin embargo, estos comenzaron a popularizarse entre la población no irlandesa, que se unió de buen grado a la celebración, haciendo que la fiesta creciese cada año y se distanciase gradualmente de su origen religioso.
Aunque el primero de estos desfiles ocurriese en Boston, se suele considerar el desfile que tuvo lugar en Nueva York en 1762 como comienzo del San Patricio moderno. Desde entonces, sin embargo, Chicago se ha convertido en la ciudad protagonista de este día en Estados Unidos y, desde 1962, ha mantenido la tradición de teñir su río de verde.

Azul de San Patricio
Aunque parezca evidente que el verde es el color predominante de la festividad, esto no siempre fue así. En sus orígenes, el azul era el color asociado a la celebración, y existe hasta una tonalidad conocida como “azul de San Patricio”, ya que era el color oficial de la orden del santo. Con el tiempo, sin embargo, el verde terminó imponiéndose. Este cambio no fue deliberado, sino que se produjo de forma orgánica. Desde el siglo XII, Irlanda había sido una colonia de Gran Bretaña, sin embargo, en 1789, un grupo de rebeldes irlandeses llamados United Irish comenzaron una protesta por su independencia y adoptaron el color verde de la bandera de Irlanda para representar el nacionalismo irlandés en su lucha contra el imperialismo británico. Se asocia también con esta insurrección la balada popular irlandesa Wearing of the Green («Vestirse de verde»).
Aunque la rebelión fallase, el color comenzó a adoptarse como símbolo de orgullo irlandés. La festividad de San Patricio, que también había sido acogida por inmigrantes irlandeses alrededor del mundo, simbolizaba ese mismo orgullo nacional del color verde de United Irish. Estos valores compartidos y amor por Irlanda resultaron en que gradualmente el color se convirtiese en el nuevo tono oficial de la fiesta nacional. Además, según el folclore irlandés, vestir de verde vuelve invisible a quien lo lleva ante los leprechauns, impidiendo que estos pequeños duendes pelirrojos, famosos por sus pellizcos y travesuras, puedan hacerte nada si llevas alguna prenda de ese color el día de San Patricio.

La ley seca irlandesa
Aparte de los tréboles, o shamrocks, y el color verde, una de las principales tradiciones del St. Patrick’s Day actual es la cerveza. A menudo, la elegida es la Guinness, la cerveza más famosa de Irlanda, pero en muchos lugares se ha convertido también en tradición teñirla de color verde, añadiendo al espíritu monocromático de la festividad. Sin embargo, es curioso que una de las principales actividades de este día no estuviese permitida hasta hace poco más de cincuenta años. Debido al origen religioso de la celebración, era ilegal en todo el país que los pubs abriesen el día de San Patricio y, de acuerdo con el ayuno cuaresmal, tampoco se podía comer carne. Tras muchos intentos de la población por revocar esta ley, finalmente la prohibición se levantó en 1970, y hoy el plan más habitual para celebrar al santo es frecuentar los pubs locales después del desfile oficial.
San Patricio alrededor del mundo
Desde sus orígenes, San Patricio ha sido una celebración internacional promovida por los inmigrantes irlandeses; por esto mismo, es natural que su popularidad se haya expandido y que ahora se celebre en mayor o menor escala en una gran cantidad de países, incluida España. El propósito de la festividad es celebrar la cultura irlandesa y honrar la herencia del país que en cada una de las disciplinas culturales ha contado con algunos de los mejores escritores, cineastas, pintores y músicos.

La herencia cultural de la isla esmeralda
Irlanda posee una envidiable tradición literaria, y entre su población se encuentran algunos de los mejores escritores de la historia. James Joyce, conocido por Ulysses o su colección de relatos Dublineses, revolucionó la literatura mundial con su estilo modernista de fluir de la conciencia. W. B. Yeats, poeta y dramaturgo dublinés, fue el primer irlandés en ganar el Premio Nobel de Literatura por su forma de tratar la mitología y la cultura irlandesa en su poesía. Oscar Wilde, escritor, dramaturgo y poeta mundialmente conocido, es autor de clásicos como El retrato de Dorian Gray o La importancia de llamarse Ernesto. Y Sally Rooney ha escrito grandes bestsellers aclamados por la crítica y el público como Normal People o Conversations with Friends. Sin embargo, estos son solo unos pocos de los muchos escritores irlandeses que han dejado su huella en la literatura internacional.

En cuanto al séptimo arte, Irlanda cuenta con algunos de los cineastas más destacados de la historia, como Jim Sheridan, director de las aclamadas por la crítica Mi pie izquierdo y En el nombre del padre. Además, el país posee un elenco incomparable de actores que destacan en la escena cinematográfica actual. Entre los más populares se encuentran Liam Neeson, recordado por La lista de Schindler, Paul Mescal, nominado al Oscar por Aftersun, Cillian Murphy, premiado con un Oscar por Oppenheimer, Saoirse Ronan, nominada por Mujercitas, y Jessie Buckley, la ganadora del Oscar más reciente por su papel en Hamnet.
En el ámbito musical, tampoco se ha quedado atrás, contando entre sus artistas con grandes nombres de la industria como Rory Gallagher, el aclamado guitarrista,Hozier o Van Morrison, así como importantes grupos como The Cranberries y U2. En cuanto al mundo del arte, sobresale Jack Butler Yeats, hermano de W.B. Yeats, que destacó por sus cuadros de impresionismo paisajístico, Francis Bacon, el artista detrás de algunas de las obras más importantes del arte moderno, reconocido por su estilo figurativo, y el retratista victoriano Sir John Lavery.
No hay lugar a dudas de que, por su legado cultural, su rica historia, su extenso folclore y su belleza rural, el orgullo que sienten los irlandeses cada 17 de marzo está más que fundamentado. San Patricio es una festividad que, a través de sus amplias tradiciones y contagiosa diversión, ha conseguido expandir este amor por Irlanda a lo largo de todo el mundo.
