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El Festival de Cine de Sevilla, brújula del cine europeo 

Más allá de las alfombras rojas de Cannes o Venecia, los festivales de cine a veces son un completo misterio para el público general. Sin embargo, no difieren tanto de los festivales de música. En estos también se duerme poco, se come regular y se disfruta mucho, sobre todo si tiene una programación tan amplia y completa como la que ha ofrecido la 19ª edición del Festival de Sevilla.

El certamen, que comenzó el 4 de noviembre y finalizó el pasado domingo 13, se inauguró en el Teatro Lope de Vega con Los hijos de otros, de la cineasta francesa Rebecca Zlotowski, aunque fue el multicines Nervión Plaza el encargado de acoger la mayoría de sus proyecciones, por lo que los gritos del estadio Sánchez-Pizjuán se mezclaron más de una vez con los de las palomitas que vendían en la entrada. De este glamour castizo se han impregnado casi 222 películas, 139 premieres y seis secciones competitivas. 

Un año más, el festival de Sevilla ha hecho de brújula en España, intentando conectar a los autores, el público y la industria con el cine europeo. Y lo ha conseguido. El Giraldillo de Oro a la mejor película fue para Saint Omer, de la cineasta francesa Alice Diop, que ya ganó el premio del público en Venecia y que representará a Francia en los Oscar. El film, que formaba parte de la sección oficial, busca profundizar en los problemas raciales y la maternidad, a través del caso real del juicio contra una mujer africana que provocó la muerte de su bebé. 

La sección oficial 

Dentro de esta categoría, que se podría considerar algo así como el escenario principal, también debutaron por la estatuilla algunos de los filmes que llegarán a las salas próximamente. Close, de Lukas Dhont, que recibió el Gran Premio del Jurado (ex aequo) junto con el film portugués Fogo Fatuo (Joao Pedro Rodrigues), y el premio al mejor actor para Eden Dambrine, reflexiona sobre la pérdida durante la infancia. En el film, que se estrenará en España el próximo 25 de noviembre, destaca no solo Dambrine, cuyos ojos no necesitan guion, sino también la habilidad del cineasta belga para filmar con suma delicadeza y acierto un tema tan complejo como es el suicido, así como la mutabilidad de la adolescencia. 

Fotograma de Close, de Lukas Dhont, ganadora del Gran Premio del Jurado y premio al mejor actor.

Sobre el duelo también trata The Eternal Daughter, de la británica Joanna Hogg, que se estrenará en diciembre en nuestro país. Tilda Swinton carga a sus espaldas no solo el papel de hija, sino también el de madre en esta película que intenta emular en ocasiones al mismísimo Hitchcock, y que demuestra que a veces lo que da realmente miedo son las relaciones que construimos con nuestros padres. De un modo completamente distinto, Vera, de Tizza Covi y Rainer Frimmel, también incide en los vínculos familiares con un film híbrido entre ficción y documental, que nos presenta a Vera Giamma, una celebrity hija de una leyenda del spaghetti western. Con sus maravillosos conjuntos de cowgirl, la protagonista, que se interpreta a sí misma, debe enfrentarse a los obstáculos de vivir a la sombra de su padre y a la vida real fuera de su burbuja de privilegios.

Tizza Covi, directora de Vera, presentando la película en el Festival de Sevilla.

Por su parte, Les Amandiers (estreno el 16 de noviembre), de Valeria Bruni Tedeschi, se adentra en las bambalinas de una escuela de interpretación en la década de los 80 en Francia. La película, con Louis Garrel, como un estricto profesor, y un elenco joven y vibrante, conforma un relato coral que habla de pasión, sida, heroína y mucho teatro; desgranando tan bien a todos los personajes que deja con las ganas de que su historia continúe.

La búsqueda de nuevas voces

Sin embargo, los festivales no tendrían sentido solo con su sección oficial. De ahí que otras como Las Nuevas Olas hayan adquirido relevancia paulatinamente. Este año, Aftersun, el debut de la escocesa Charlotte Wells, consiguió el galardón a mejor película de esta sección. Una decisión predecible por parte del jurado, debido a la gran publicidad que ha suscitado, pero merecida ya que con su ópera prima la cineasta consigue expresar la nostalgia, la madurez y el dolor utilizando como recurso unas simples cintas de vídeo y recuerdos atrapados en álbumes de fotos. También es reseñable Sóc vertical però m’agradaria ser horizontal, de María Antón Cabot, un corto que lleva de vacaciones a Benidorm a Belén Esteban y a Sylvia Plath. 

Charlotte Wells, directora de la galardonada Aftersun, durante su paso por el Festival de Sevilla.

Por otro lado, se debe prestar atención a la sección de Historias Extraordinarias, en la que Blue Jean, de la británica Georgia Oakley, abordando de forma sencilla una de las leyes contra los derechos LGTBI durante el mandato de Margaret Thatcher sin grandes pretensiones, fue galardonada como mejor película. Pero también a las Revoluciones permanentes, que premiaron al film Afterwater, del bosnio Dane Komljen, por su particular mezcla de ficción, documental y cine experimental. 

Sin duda, los festivales de cine continúan siendo la mejor plataforma para impulsar y descubrir nuevas voces dentro del sector audiovisual, algo que sin duda ha conseguido el certamen de la capital hispalense. Ya que a pesar del posible batiburrillo de cintas, fue fácil volver a la estación de Santa Justa con la sensación de que esta edición del festival ha estado a la altura del resto de certámenes nacionales. 


Palmarés XIX edición del Festival de Sevilla

Mejor película: Saint Omer (Alice Diop)

Gran Premio del Jurado (ex aequo): Close (Lukas Dhont) y Fogo Fatuo (Joao Pedro Rodrigues)

Mejor dirección: Pietro Marcello (Scarlet)

Mejor actriz (ex aequo): Julie Ledru (Rodeo) y Zar Amir Ebrahimi (Holy Spider)

Mejor actor: Eden Dambrine (Close)

Mejor guion: Saint Omer

Mejor fotografía: Matadero

Mejor montaje: Los hijos de otros

Mejor dirección de película española: Carlos Pardo Ros (H)

Mejor película (Historias extraordinarias): Blue jean (Georgia Oakley)

Mejor película (Panorama andaluz): Como ardilla en el agua (Mayte Gómez Molina y Mayte Molina Romero)

Mejor película (Las nuevas olas): Aftersun (Charlotte Wells)

Mejor película (Las nuevas olas – No ficción): Viagem ao sol (Ansgar Schaefer y Susana de Sousa Dias)

Mejor película (Revoluciones permanentes): Afterwater (Dane Komlijen)

Gran Premio del público (Selección EFA): Tori y Lokita (Hermanos Dardenne)

Premio especial (Las nuevas olas): A noiva (Sérgio Tréfaut)

Premio Europa Junior: Las vacaciones de Yoko (Juanjo Elordi)

Premio Cinéfilos del Futuro: Rodeo (Lola Quivoron)

Premio Ocaña a la Libertad: Skin deep (Alex Schaad)

Premio AAMMA Women in Focus: Blue Jean (Georgia Oakley)

Premio ASECAN a la mejor película (Sección Oficial): Siete Jereles (Pedro G. Romero y Gonzalo García Pelayo)

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