MilfShakes pone a la ‘IA’ a pintar y al público a valorar

Nil Ojeda y Eva Hache en la grabación del drop 023 | MilfShakes
Nil Ojeda y Eva Hache en la grabación del drop 023 | MilfShakes

La marca del creador de contenido Nil Ojeda lanza un drop polémico para recordar que «el arte nace de territorios inexplorados»

Nil Ojeda lo ha vuelto a hacer: su marca está en boca de todos. El creador de contenido es conocido por su forma de reinventarse con cada nueva propuesta y provocar reacciones. De esta premisa, nació MilfShakes. Basado en la exclusividad, sus productos existen por un instante y desaparecen.

Con Nil —creador del año según Forbes— como padre fundador, la marca explotó en apenas tres años. Cada drop (así se llaman sus lanzamientos), se convierten en una pieza de coleccionismo que fusiona estrategia, diseño y narrativa digital. Ahora, al conjunto se suma «Arte hecho por IA», el drop 023.

«¿Podemos llamar arte a una obra hecha con IA?». Con esa pregunta y desde una galería, Eva Hache ha dado a conocer al mundo el último lanzamiento: cuatro cuadros únicos. La singularidad se encontraba en sus autores: diferentes IAs.

Como el resto de productos, también salieron a la venta. Podían ser adquiridos a través de una subasta abierta del 13 al 16 de noviembre. 72 horas para decidir el precio de cada obra. De esta forma, buscaban responder a una pregunta compleja: «¿gana o pierde valor el arte cuando cambia su autoría?».

El equipo de Ojeda exploró algunas de las ideas más íntimas de la condición humana: la emoción, la intuición, la contradicción y la memoria. Los trazos revelaban «que solo puede nacer [el arte] de un ser que tiene la capacidad de sentir». Pero, si un sistema digital puede imitar la complejidad humana, ¿dónde queda el límite?

Desde su lanzamiento, el proyecto no ha parado de generar polémica en redes. Hay quienes afirman que los algoritmos pueden ejercer cualquier trabajo, desde matemático hasta artístico. Están quienes lo niegan, aquellos que consideran que el arte —entre otras materias— solo reside en la naturaleza humana.

Entre bandos, había fieles seguidores del youtuber que aseguraban que se trataba de una estrategia. Varios ponían la mano en el fuego que, una vez finalizada la subasta, se revelaría que I.A. no sería una inteligencia artificial, si no un artista de carne y hueso con esas iniciales.

Desde MilfShakes, reconocían que el proyecto estaba pensado para invitar a repensar conceptos como autoría, emoción y autenticidad en la era actual. Mientras en redes esa invitación a pensar crecía, las pujas también lo hacían. En apenas 24 horas, un cuadro ya costaba 2.000€.

Finalmente, la subasta se cerró con precios entre los 1.550 y los 4.000€ y, con un plot twist. Una vez cerradas las pujas, el creador de la marca reveló la verdad: todo era una campaña. Desde un inicio, trataron de generar debate contratando cuentas de Twitter «para que empezaran el ruido». Pero, ¿por qué? Como alguno ya adivinara, detrás de cada supuesta inteligencia artificial, había una pintora real. La curiosidad: las cuatro se llaman «IA». Y es que, en España existen 218 mujeres registradas con ese nombre.

A la espera de conocer a los nuevos dueños de cada cuadro, MilfShakes puede presumir del resultado de la subasta y del proyecto general. Nil y su equipo han hecho mucho más que revelar un dato curioso. El drop 023 no se recordará únicamente por sus cuadros y la revelación, sino por haber sacudido la manera en que la sociedad entiende la creatividad.

El precio del arte

No es la primera vez que la marca vende un cuadro —probablemente tampoco será la última—. El drop 015 ya había puesto en el punto de mira el valor que se le otorga al arte.

«¿Quién decide el valor de una obra de arte?». Esta era la pregunta que Nil hacía en esta ocasión. Bajo el mensaje, se encontraba un cuadro expuesto al público en Gran Vía. La obra, de un artista anónimo, consistía en diferentes billetes pintados con los drops anteriores. Sin embargo, la tasación de la lámina no recaía en el importe del dinero.

Drop 015 - Cuadro | MilfShakes
Drop 015 | MilfShakes

La acción era la siguiente: el cuadro saldría a la venta por 21.600€ durante un plazo de quince días, pero el precio iría bajando un euro por minuto (el importe inicial equivalía a los minutos de una quincena). De esta forma, buscaban responder a una segunda pregunta: «¿el arte caro es mejor arte?».

El coste final se saldó en 11.456€. Pero, para sorpresa de todos, no acababa ahí. Desde MilfShakes anunciaron que la intención inicial era devolver al comprador el doble del gasto. Finalmente, el comprador decidió renunciar al dinero, quedándose así con una obra única en el mundo a la que él había puesto su valor.

Sea como sea, MilfShakes ha vuelto a demostrar que el arte contemporáneo no está hecho solo de pigmentos y trazos, sino también de ideas, fricciones y conversaciones. En un mundo donde los límites entre lo humano y lo artificial se difuminan cada vez más, la marca plantea una nueva pregunta: quizás el verdadero valor del arte no reside en quién lo crea, sino en cómo lo valoramos.

1 Comment

  1. Qué guateque de ideas, ¿verdad? MilfShakes sigue haciendo meter la guita con estas operaciones. Primero con la IA fingida, que ya era un chiste de mal gusto, y ahora con ese cuadro de billetes que va a la baja. ¿El arte caro es mejor arte?. Claro que sí, caro siempre es mejor, es como en las apps, más caras son mejores, ¿no? Pero bueno, al menos han vuelto a demostrar que el arte contemporáneo es más una operación de marketing que un auténtico acto creativo. Espero que la próxima vez no se pasen tanto con las trampas, que ya cansa de ir de una cosa a otra.

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