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Clase magistral con Sara Águeda: historia y vida del instrumento más antiguo del mundo

Sara Agueda con su arpa/ Fuente: Conde Duque
Sara Agueda con su arpa/ Fuente: Conde Duque

El pasado 10 de marzo, la arpista, visitó el Máster de Periodismo Cultural del CEU San Pablo para hablar con los alumnos sobre su experiencia, su carrera, la investigación musical y su obra

Aunque ahora cuenta con más de cuarenta discos grabados, actúa en los festivales nacionales e internacionales más importantes y combina teatro, poesía y canto en sus actuaciones, todo comenzó en una escala mucho más pequeña.

Sara Águeda empezó a tocar el arpa a los seis años y nunca más paró. Recuerda nostálgica que su padre solía despertarla con música clásica. Animada por él, comenzó a asistir a clases de música desde muy pequeña en una escuela al lado de su casa. Dice que nunca dudó qué instrumento elegir y confiesa que realmente fue una suerte que la escuela musical vecina tuviese clases de arpa. Ya no recuerda su razonamiento de niña, pero sí cuenta que nunca hubo otra opción viable para ella que no fuese este instrumento. 

Su pasión por la literatura, el teatro y la poesía se descubre antes de que ella misma lo admita, y se siente en sus palabras cuando habla del arpa. Cuenta que nunca se ha arrepentido de su decisión y que aunque lo hubiese hecho, hay innumerables mitos y fábulas que le reafirman constantemente de esta elección. El arpa, se dice, es el instrumento más antiguo del mundo. La leyenda cuenta que tuvo su origen en el monte Olimpo, cuando el dios griego Hermes, caminando, se topó con un caparazón de tortuga vacío, a este le añadió tendones animales y así creó el arpa. También, de forma más anecdótica, Águeda cuenta que cuando se encuentra sobrepasada y comienza la ardua tarea de afinar el instrumento, suele recordar una leyenda renacentista que decía que al afinar el arpa se afinaba el cosmos y el caos. 

Sara Águeda / Fuente: Sara Águeda

El teatro clásico español

Sin embargo, todo el conocimiento que comparte no es meramente anecdótico, sino que forma parte de su perfil, que incorpora todas las disciplinas artísticas que le interesan a su programa. Águeda es arpista de música antigua; sin embargo, su relación con esta práctica histórica viene por un camino muy singular. En 2005, con tan solo 20 años, comenzó su formación en el grado superior de música del Conservatorio de Zaragoza, y bajo la recomendación de su profesora empezó a trabajar como sustituta en la compañía nacional de teatro clásico (CNTC). Al poco tiempo, esta posición se convirtió en un trabajo permanente que tuvo que compaginar con su grado superior en el conservatorio. Gracias a la CNTC, la artista tuvo la oportunidad de sumergirse en el mundo del teatro clásico y formar parte de obras clásicas de los más grandes del teatro español como Tirso de Molina, Calderón de la Barca y Cervantes. Rodeada de un colectivo amante del teatro antiguo, Águeda comenzó a investigar sobre la música del arpa en los siglos XVI y XVII en España, un interés creciente que finalmente la introdujo en el mundo de la música antigua. 

La investigación músical

La investigación es una parte crucial de su perfil, y opina que son los conocimientos que le da la información que adquiere es lo que la dota de libertad en el escenario y con su instrumento. Por una parte, encuentra que el contexto histórico apoya sus decisiones y legitimiza las adaptaciones que hace en su repertorio. Esto le ocurre en las improvisaciones, ya que explica que antes la música estaba escrita para ser tocada por cualquier instrumento, no por uno en concreto. Comparte que en las partituras que ella lee solo está escrito el bajo, por lo que todo lo que ella toca en el escenario con la mano derecha está improvisado y no sería una práctica histórica sin ello. Por los arreglos que va incorporando a cada pieza, cada concierto acaba siendo distinto. La arpista dice que le gusta bromear que la música antigua tiene mucho más que ver con el jazz de lo que uno pudiera pensar. Su interés por la historia detrás de la música y que hace que se encuentre con este tipo de descubrimientos le da el espacio para ser libre en el escenario, haciendo las piezas mucho más personales.

El canto como práctica histórica

Otra gran ventaja que sus investigaciones le han dado resulta mucho más personal, y es el motivo por el que los conciertos que hace hoy son tanto más originales como más históricamente exactos. Águeda dice que desde pequeña, para ella cantar ha sido una necesidad. Envuelta en el mundo del conservatorio como música y víctima del síndrome del impostor, confiesa que nunca se había atrevido a incorporar el canto al arpa. Sin embargo, de nuevo su interés histórico y su sed de conocimiento le ayudaron a incorporar esta necesidad a sus actuaciones. Mientras leía e investigaba, comenzó a ver que en la música antigua los actores y los músicos a menudo acompañaban sus instrumentos con la voz para contar una historia; esto es precisamente lo que busca hacer ella en sus conciertos, contar historias. Aunque ha sido una incorporación muy gradual y solo en su último de cinco discos individuales canta, admite que se alegra mucho de haber superado el miedo a introducirlo y que hace su perfil incluso más único. 

Sara Águeda/ Fuente: Fernando Fernán Gómez

Una performance exclusiva y en vivo

El crítico musical y profesor del CEU Juan Ángel Vela del Campo, que moderó la master class de la arpista, y que igual que el resto de alumnos se quedó con las ganas de escuchar la voz de Águeda, le pidió que cantase algo. Antes de hacerlo, la artista demostró una vez más todo su conocimiento sobre el tema, tan extenso que las anécdotas le salen de forma natural. Contó, en anticipación a la canción que ha eligió, que debido a la gran necesidad musical del renacimiento y el barroco, a menudo se cambiaban las palabras de ciertas composiciones para que se pudiesen utilizar tanto para composiciones humanas y profanas como para canciones de carácter divino y religioso. 

Águeda eligió Quiero y no saben que te quiero, de Juan Hidalgo, que cantó como adelanto a su concierto en el auditorio del Conde Duque, al que asistirán los alumnos del máster de periodismo cultural del CEU el jueves 12 de marzo. El programa del evento está compuesto por varios de los proyectos de la arpista y contiene distintas piezas de las distintas colecciones. La primera es Ellas renacen, un proyecto muy especial que busca sacar a la luz la herencia femenina en la historia de la composición de música antigua. La segunda, Teatro del siglo de oro, habla de su origen en el ámbito dramático clásico y hace homenaje a su amor y agradecimiento al teatro español. La última es Capilla Villarreal Napolitana, la cual protagoniza su ciudad favorita, Nápoles, y en ella recoge las piezas de Trabaci escritas específicamente para el virtuosismo de arpa. 

En una master class completa y cercana, Águeda transmitió su honestidad como músico y la originalidad de su perfil que demuestra que es una verdadera artista de pies a cabeza. Equipados con todo el conocimiento que generosamente compartió con los alumnos del máster, estos acudirán de la mano de Juan Vela del Campo a ver a la arpista en el escenario, el medio en el que mejor se desenvuelve.

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