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6 diciembre, 2020 Comentarios (0) Visitas: 560 Arte

Expresionismo alemán en el Thyssen, ecos de un pasado muy presente

Casa en Dangast (La casa blanca) 1908 Erich Heckel
Casa en Dangast (La casa blanca), 1908. Erich Heckel

Corren tiempos inciertos, de crispación permanente y conflictividad inminente. Una atmósfera pesimista envuelve las grandes y deshumanizadas metrópolis del mundo. La luz que trajo la Ilustración destella sus últimos coletazos y la resaca del progreso no se ha traducido precisamente en libertad, igualdad y fraternidad. Una profunda crisis sacude los valores sociales, económicos y culturales de Occidente. Pese a su similitud con la realidad actual, estas líneas tratan de contextualizar la Europa de hace un siglo; el caldo de cultivo que encontró el Expresionismo para emerger como una de las grandes corrientes artísticas del primer tercio del siglo XX.

Edvard Munch, pionero y máximo exponente del movimiento, inaugura la exposición “Expresionismo alemán” en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid. Los precursores: Heckel, Kirchner, Nolde, SchmidtRottluff; las referencias de Van Gogh o Gauguin, el simbolismo de Marc, la acidez crítica de Grosz o el primer Kandinsky, son solo algunos de los nombres que destacan en un recorrido de más de ochenta cuadros, que se puede visitar hasta el 21 de marzo de 2021.

Encuentro en el espacio, 1899. Edvard Munch
Encuentro en el espacio, 1899. Edvard Munch

La pigmentación agresiva, la realidad deformada y la subjetividad expresiva inundan los pasillos del Palacio de Villahermosa, ofreciendo una amplia muestra a través de una selección muy representativa de los mejores expresionistas y sus influencias. Una exposición que reúne por primera vez las obras de la colección permanente del museo, junto con las pinturas expresionistas herencia del barón Thyssen-Bornemisza, que hoy pertenecen a Carmen Cervera y sus hijos.

Un retrato subjetivo de la Europa de entreguerras

En esta ocasión, la disposición de las obras abandona su orden cronológico habitual y se articula en torno a tres conceptos: el proceso de creación de las pinturas, su éxito de público y crítica y, por último, la relación del barón con sus marchantes y los proyectos expositivos que organizó para difundir su colección en el contexto internacional. La figura de Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza y su firme apuesta por un movimiento ignorado por su predecesor y tildado de “degeneración” por los nazis, ejerce una influencia primordial en esta muestra.

La cala, hacia 1914. Ernst Kirchner
La cala, hacia 1914. Ernst Ludwig Kirchner

La exposición, dividida en ocho salas, representa de manera poliédrica la heterogeneidad de la corriente artística que mejor capta el ambiente de la Europa de entreguerras. Mientras el Impresionismo marcaba el canon en Francia; el Expresionismo surgía en Alemania como una rebelión contra el academicismo y la burguesía, una reivindicación de los valores preindustriales, la liberación sexual y la exploración de las posibilidades expresivas del color.

Incluso los paisajes más bucólicos guardan un aire apocalíptico, la idea del final, una calma anterior a la tormenta

Violentos brochazos, pegotes de pintura, pigmentos puros y excesivos que te atrapan, transmitiendo una angustiosa sensación de inestabilidad. Esta recopilación desentraña el Expresionismo gracias a la gran cantidad de ejemplos y motivos que contiene; una sucesión de paisajes, retratos, escenas rurales y urbanas que representan una forma muy particular de observar la realidad desde la subjetividad del artista. El antinaturalismo, el primitivismo y la reivindicación folclórica son señas de identidad que se reconocen a medida que avanza la exposición. Incluso los paisajes más bucólicos guardan un aire apocalíptico, la idea del final, una calma anterior a la tormenta. Por otro lado, los retratos pierden su humanidad con la exageración de las facciones y la simplificación de sus gestos, las miradas se oscurecen perdiéndose en algún lugar desconocido entre el cuadro y el espectador.

Metrópolis, 1916-1917. George Grosz
Metrópolis, 1916-1917. George Grosz

Los cuadros de esta exposición retratan la complejidad interior de unos artistas preocupados por su tiempo y su circunstancia. La pureza de su expresividad resuena como un grito velado en el lienzo, que encuentra su vía de escape a través de la pintura. Un grito de socorro premonitorio vaticinando una de las etapas más negras de la historia universal. Una época que desgraciadamente guarda cierto paralelismo con el mundo actual. Por esta razón, una revisión del movimiento expresionista, en un presente marcado por la polaridad y el auge de los extremismos, tiene hoy más vigencia que nunca. Quizá reconociendo en el pasado lo que se trató de escenificar de una forma tan cruda y sincera, tomemos conciencia de qué puentes conviene no volver a cruzar.

Datos de Interés

  • Lugar: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Sala de exposiciones temporales (planta baja).
  • Comisaria: Paloma Alarcó
  • Dirección: Paseo del Prado, 8, 28014 Madrid.
  • Web: https://www.museothyssen.org/exposiciones/expresionismo-aleman-coleccion-baron
  • Fechas: Del 27 de octubre de 2020 al 14 de marzo de 2021.
  • Horarios de exposición: Lunes: cerrado. Martes a domingo: de 10:00 a 19:00. Sábado: de 10:00 a 21:00
  • Entrada: General 9€, Reducida 6€

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