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Arte urbano: De los orígenes a Banksy

SuSouvenir33 (Suso33) obra perteneciente a su serie Ausencias/ Fuente propia
SuSouvenir33 (Suso33) obra perteneciente a su serie Ausencias/ Fuente propia

La Fundación Canal acoge hasta el próximo 3 de mayo una recopilación única de arte callejero que recorre distintas épocas y autores en lo que supone un tributo a uno de los lenguajes visuales más representativos del arte contemporáneo

El arte urbano es una de las disciplinas más controvertidas de los últimos tiempos, una forma de expresión que se ha consolidado como una disciplina artística más pero que al principio fue incomprendida por muchos que la identificaban con el vandalismo callejero. Afortunadamente, este género ha ido ganando muchos adeptos con el paso del tiempo, hasta el punto de contar con artistas de culto como Jean-Michel Basquiat o Paul Banksy que son los máximos representantes de este transgresor estilo. En esta muestra hemos podido conocer un poco más de su obra y descubrir a otros profesionales como El Xupet Negre o Blu.

La exposición se estructura en torno a los movimientos y temáticas, permitiendo al visitante comprender la evolución del movimiento. En una primera sección, se abordan los orígenes del grafiti y sus principales características, con especial atención a su lenguaje visual y su contexto sociocultural. A continuación, se presenta el desarrollo del arte urbano como fenómeno artístico reconocido, destacando la aparición de figuras clave como Basquiat o Keith Haring, que contribuyeron a su legitimación dentro del circuito artístico. Finalmente, la muestra culmina con el análisis del arte urbano en la actualidad, donde artistas como Banksy ejemplifican la dimensión crítica, irónica y mediática que ha adquirido este tipo de creación.

Asimismo, la exposición pone de relieve el carácter efímero, accesible y participativo del arte urbano, así como su capacidad para generar reflexión en torno a cuestiones políticas, sociales y culturales. A través de las obras y materiales expuestos, se invita al espectador a reconsiderar los límites entre arte institucional y arte en el espacio público.

Pintar en las paredes

El grafiti nace a finales de la década de los 60 en los bajos fondos de Nueva York como respuesta a la desigualdad y marginalización que había entre las poblaciones afroamericanas y puertorriqueñas. Por ello, el hecho de escribir o dibujar en las paredes o en las fachadas dejaba huella de su existencia ante una sociedad que los ninguneaba. Al principio no tenían valor artístico, pero con la aparición de los writers, que escribían su nombre de forma estilizada, se empezó a experimentar con el tipo de letra, los colores, las dimensiones y la composición. De esta forma nació un lenguaje artístico que influiría en la cultura visual global.

Sin título, Taki 183/Fuente propia
Sin título, Taki 183/Fuente propia

Los 80 y 90

A diferencia de EE.UU, el arte urbano europeo se desarrolló en un ambiente muy distinto, resultando un auténtico fenómeno en los años 80 y 90 en España, Francia, Alemania e Italia donde se pusieron de manifiesto diferentes temas siguiendo el modelo americano.

En Italia, por ejemplo, Blu llevó a cabo murales con un fuerte mensaje político, mientras que en España, que acabó de experimentar una transición política destacaban autores como Suso33, que fue capaz de repasar los tradicionales límites del tag en Madrid, mientras que en Barcelona nacía el conocido logo art de la mano de El Xupet Negre, quien introdujo un lenguaje simbólico con capacidad de comunicarse de forma instantánea con el público heterogéneo.

Rennes, Blu/Fuente propia
Rennes, Blu/Fuente propia

Los artistas mencionados representan el nacimiento de un arte urbano europeo consciente, con influencia estadounidense, pero también con intención de superarlo y de encarnar una nueva estética con raíces en la experiencia cultural y política del continente.

Por otro lado, el grafiti pasa de ser una forma de expresión en las calles a ser expuesto en las más importantes galerías del mundo, consolidándose como una forma de denuncia y crítica en la sociedad. Basquiat es uno de los máximos representantes de este movimiento y lo convierte en algo personal e innovador sin renunciar a la fuerza expresiva de sus inicios.

Supercomb (1988), Jean-Michel Basquiat/Fuente propia
Supercomb (1988), Jean-Michel Basquiat/Fuente propia

El fenómeno Banksy

Por su parte, Banksy se ha convertido en un fenómeno del arte contemporáneo bajo el paraguas de un intrigante anonimato, con obras irreverentes y provocadoras haciendo del arte urbano un movimiento global. Su desconocida identidad, le ha permitido conservar una libertad expresiva total sin ningún tipo de límites. El consumismo, la guerra y las contradicciones de la sociedad contemporánea son algunos de los temas preferidos del artista británico, evidenciando un fuerte compromiso con las causas sociales.

Girl with balloon (2002) Bansky/Fuente propia
Girl with balloon (2002) Banksy/Fuente propia

El misterio que rodea a su figura añade atractivo a su obra y, en la historia del arte, hay un antes y un después de Banksy. Su irrupción implica la revelación de un fenómeno desconocido cuyas obras no son solo visualmente bellas, sino que, además, se han convertido en iconos del arte contemporáneo con gran valor cultural y representativo que han sido utilizados para diferentes ámbitos como la protesta política o la reivindicación social.

En definitiva, una interesantísima muestra que pone de manifiesto la importancia del arte urbano en la sociedad contemporánea y cómo éste ha servido para poner de manifiesto causas políticas y sociales, consolidándose como una forma de reivindicación.

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