‘I Don’t Like Mondays’: el peor día de la semana

Brenda Ann Spencer saliendo del juzgado.
Brenda Ann Spencer saliendo del juzgado.

Se cumplen 47 años del suceso que inspiró la canción más reconocida de la banda irlandesa Boomtown Rats, I Don’t Like Mondays, incluida en su tercer álbum The Fine Art of Surfacing. El origen de una tragedia en un colegio americano que se convirtió en número uno en las listas de Reino Unido.

La mañana del lunes 29 de enero de 1979, en San Diego, California, Brenda Ann Spencer, una chica de dieciséis años, se despertó y puso música. Como estaba aburrida se asomó por la ventana de su cuarto y observó a varios niños en la entrada de la escuela de primaria Cleveland Elementary School, esperando a que el director abriese el edificio. En ese momento, para romper con la rutina en la que estaba inmersa, a Brenda se le ocurrió coger su rifle, típico regalo americano, y comenzó a disparar desde la ventana del salón. Han transcurrido casi cincuenta años desde ese acontecimiento, que motivó a Bob Geldof a componer el hit I Don’t Like Mondays, incluido en el tercer disco, The Fine Art of Surfacing, de su grupo irlandés Boomtown Rats.

Brenda disparó a los niños, riéndose entre sus gritos. El director del colegio, Burton Wragg, falleció al intentar proteger a uno de los alumnos. Gracias a él, Chris Stanley, estudiante de nueve años, se salvó de la muerte a pesar de quedar herido. Siguiendo con su videojuego personal, la joven disparó a Mike Suchar, el conserje, causándole la muerte en el momento en que se disponía a poner a salvo a los demás niños que todavía se encontraban en la puerta de la institución, convirtiéndose así en un escudo humano.

Momento del tiroteo en la entrada del colegio Cleveland Elementary School.

Brenda asesinó a dos personas e hirió gravemente a otras nueve, entre ellas alumnos de la escuela de su infancia. Después de seis horas y treinta y seis proyectiles, los cuerpos de seguridad del Estado consiguieron disuadirla para que saliese de la trinchera rudimentaria que había creado en su propio hogar. Lo hicieron ofreciéndole una hamburguesa del Burger King, su favorita, y así consiguieron que la adolescente se entregara. Tras su detención, la respuesta que dio para justificar el tiroteo conmocionó al mundo. Brenda simplemente dijo: “No me gustan los lunes, ¡son tan aburridos! Solo lo hice para animarme el día. Vi a los niños como patos que andaban por una charca y a un rebaño de vacas rodeándolos, así que eran blancos fáciles para mí”. No tenía un motivo de peso, su odio al peor día de la semana fue suficiente para cometer ese macabro acto. Eligió a los escolares en función del color de su abrigo, el azul y el rojo, sus predilectos.

Inspiración

Bob Geldof tuvo conocimiento de este suceso porque leyó la notica en un teletipo, mientras hacia una gira promocional por los Estados Unidos. La indiferencia de la joven a la hora de referirse a los niños y su apatía al reconocer sus actos fue lo que inspiró al cantante para componer la canción I Don’t Like Mondays, que sin duda se convirtió en la más famosa de la banda. Fruto de la New Wave y con un estilo que mezcla el pop y rock, con el piano como protagonista y con una letra que refleja el sinsentido del suceso y la frialdad de la respuesta de Brenda, a la que, sencillamente, no le gustaban los lunes. Ella muestra su impasibilidad y sus ganas de divertirse, transformando la escuela en un lecho de muerte: “she wants to play with her toys a while, and school’s out early, and soon we’ll be learning, and the lesson today is how to die” (ella quiere jugar un rato con sus juguetes, y se acabó la escuela, y pronto aprenderemos que la lección de hoy es cómo morir). El tema alcanzó un gran éxito en Reino Unido.

The Boomtown Rats cantando la exitosa canción en el concierto benéfico Live Aid en 1985, organizado por el propio Bob Geldof .

Entorno familiar

Brenda pertenecía a una familia modesta, sus progenitores pasaron por un escabroso divorcio, tras el cual acabó viviendo con su padre, a pesar de ser alcohólico. Ella estaba tremendamente acomplejada por su físico, una niña pelirroja que tenía la piel muy blanca, llena de pecas y con unas gafas anchas debido a su miopía. Todo esto derivó en un carácter antisocial, le costaba relacionarse con sus compañeros de clase. Era introvertida y tenía problemas de aprendizaje, se cree que fueron causados por un accidente de bicicleta en su niñez, que debió provocarle un daño cerebral. Esta lesión se le diagnosticó en prisión. Tenía aptitudes para la fotografía, pero lo que más le gustaba eran las armas. Había cometido delitos menores por abuso de drogas y robos, aunque los más notables tuvieron lugar un año antes de la gran masacre. Fue arrestada en el verano de 1978 por disparar con una pistola de aire a los pájaros que sobrevolaban la zona del mismo colegio, lo cual era un augurio de lo que sucedería posteriormente. De hecho, después de este incidente recomendaron a su padre, Wallace, que la internase en un centro para enfermos mentales, pero él se negó rotundamente. Esa misma Navidad Brenda pidió a su padre una radio y este le regaló un rifle Ruger semiautomático con mira telescópica, que también incluía 500 balas de munición. Esta arma fue la que luego utilizó en el tiroteo del colegio y por el que fue condenada como adulta a cadena perpetua revisable.

Las palabras absurdas de Brenda se convirtieron en el himno de la banda de Geldof, revelando que no siempre existen razones para matar. Aunque si se analiza la historia de esta chica se puede observar que con ella se cometieron una serie de negligencias que, de no haber existido, quizá se podrían haber evitado sus actos posteriores. La aversión a los lunes se extendió en la cultura popular y se plasmó en las viñetas de los dibujos animados del gato Garfield. Recuerda, aunque tengas un mal día no hagas un Brenda Ann Spencer.

Viñeta de Garfield realizada por Jim Davis.

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