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23 marzo, 2017 Comentarios (0) Visitas: 597 Escena

‘Rodelinda’ en el Teatro Real, un matrimonio bien avenido

Händel, autor de Rodelinda

Händel, autor de Rodelinda. |
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Afrontar una ópera como Rodelinda de Georg Friedrich Händel, con libreto de Nicola Francesco Haym, puede parecer un reto. Al fin y al cabo, se trata de una obra barroca de tres horas y media de duración que versa sobre lo inquebrantable del matrimonio. La variedad musical expuesta por el compositor puede atrapar, pero la constante repetición de frases y adornos propios de la época pueden saturar. Para hacer ameno al gran público ese viaje en tres actos, más entreacto, la propuesta debe ser espectacular y convertir en resplandor lo que en principio podría ser una sombra. En este caso, Claus Guth, director de escena, y Christian Schmidt, encargado de vestuario y escenografía, lo han conseguido.

Esta producción, que podrá verse del 24 de marzo al 5 de abril en el Teatro Real, hace uso del potencial que le otorga el coliseo madrileño para desplegar un montaje que gira en torno a una mansión de dos pisos dispuesta sobre una plataforma giratoria. Los actores y cantantes casi han de bailar con esta escenografía, algo que les llevó 6 semanas de ensayo, según explica Schmidt. De este modo, mientras las arias y los recitativos se alargan se pueden ver personajes aparecer y desaparecer por la casa. Aunque esto pueda descentrar en ocasiones, en general supone una fórmula excelente para mantener al público en vilo.

La estética de la edificación, cuenta Schmidt, está basada en la época en que Händel estrenó la obra en Londres (1725) mientras que el vestuario es una mezcolanza de estilos que van desde el XIX hasta practicamente hoy en día. Una actualización muy acertada ya que mantiene el ambiente real, aristocrático, y lo hace más reconocible. Una atmósfera que se completa con un inspirado uso de la iluminación, tanto para describir como para aportar expresividad.

Final de ensayo general de Rodelinda

Final de ensayo general de Rodelinda. | Twitter del Teatro Real

Flavio como inesperado guía de Rodelinda

La obra respeta el libreto de Nicola Francesco Haym. La trama gira en torno al argumento central basado en la fidelidad conyugal de Rodelinda, pese a creer que su marido, Bertarido, ha muerto en manos de su ahora pretendiente, Grimoaldo, tras que este le arrebatara el trono con ayuda del malvado Garibaldo. En medio están la hermana del antiguo rey, Eduige, y el antiguo consejero de Bertarido, Unulfo, que hace una labor de agente doble en favor de este. Flavio, hijo de Rodelinda, es un crío que no habla en toda la obra, pese a lo cual es el elemento clave para que sea tan entretenida y entendible.

Fantasmas que parecen salidos de un cuento gótico contemporáneo acosan al niño, que no entiende nada de lo que pasa a su alrededor. Ni el desenlace hará que estos se vayan, pues Flavio no para de acumular traumas en cada uno de los tres actos de la obra. Estos personajes y el propio infante son así un complemento continuo a la labor paralela que ejecutan los intérpretes vocales e instrumentales. Además, la imaginación de Flavio también se hace presente a través de dibujos que se proyectan sobre la mansión y el escenario.

La orquesta hace uso de elementos modernos, como incluir director, en combinación con una formación propia del barroco y algunos instrumentos de esta época. Ivor Bolton, director de la Orquesta Sinfónica de Madrid, titular del Teatro Real, maneja a la perfección a su agrupación. En el terreno vocal, se ha optado por respetar las voces para las que fue creada la ópera, con Bertarido y Unulfo como contratenores siguiendo la línea del castrato original. Bejun Mehta/Xavier Sabata y Lawrence Zazzo/Christopher Ainslie son los encargados de dar vida a estos personajes. Tanto ellos como el resto cumplen con los bellos y recargados adornos barrocos que impone Rodelinda. Merece una mención especial el personaje de esta que crea Lucy Crowe.

Uniendo todos los puntos, Rodelinda resulta una representación muy completa. Una historia complicada solventada con creatividad por Guth, una escenografía inmensa que sitúa en todo momento al público y una historia tratada con toques de irreverencia, pero que no restan seriedad al conjunto. Un homenaje al matrimonio de Händel y Haym que Guth, Bolton y Schmidt han sabido readaptar a la perfección.


FICHA TÉCNICA

Web de la ópera Rodelinda
Fechas:
del 24 de marzo al 5 de abril
D
irección musical: Ivor Bolton
Dirección de escena: Claus Guth
Escenografía y figurines: Christian Schmidt
Iluminación: Joachim Klein
Diseño de vídeo: Andi A. Müller
Dramaturgia: Konrad Kuhn
Actores:
Rodelinda: Lucy Crowe (Mar. 24, 26, 29, 31 · Abr. 2, 5) y Sabina Puértolas (Mar. 25, 30 · Abr. 1)
Bertarido: Bejun Mehta (Mar. 24, 26, 29, 31 · Abr. 2, 5) y Xavier Sabata (Mar. 25, 30 · Abr. 1)
Grimoaldo: Jeremy Ovenden (Mar. 24, 26, 29, 31 · Abr. 2, 5) y Juan Sancho (Mar. 25, 30 · Abr. 1)
Eduige: Sonia Prina (Mar. 24, 26, 29, 31 · Abr. 2, 5) y Lidia Vinyes Curtis (Mar. 25, 30 · Abr. 1)
Unulfo: Lawrence Zazzo (Mar. 24, 26, 29, 31 · Abr. 2, 5) y Christopher Ainslie (Mar. 25, 30 · Abr. 1)
Garibaldo: Umberto Chiummo (Mar. 24, 26, 29, 31 · Abr. 2, 5) y José Antonio López (Mar. 25, 30 · Abr. 1)

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