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Juan Francisco Viruega: «A veces te obsesionas tanto con romper con la familia que acabas perdiéndote a ti mismo”

El director almeriense Juan Francisco Viruega presenta su ópera prima protagonizada por Aura Garrido e Isabel Ampudia. La película se estrenará en los cines este 17 de noviembre.

A las 12 de la mañana, la librería Ocho y Medio, junto a los cines Renoir, se llenaba de periodistas expectantes por tener la oportunidad de charlar con los protagonistas. Se abría la puerta de cristal y el olor a libro nuevo predominaba en el aire. Las estanterías repletas de libros infinitos se mezclan con los carteles antiguos de filmes que han marcado la historia cinematográfica no sólo en España, sino a nivel internacional. La piel que habito, de Almodóvar, Could Mountain, de Minghella y, en medio de todo, igual que un sol asomando sus primeros rayos, se encontraba el cartel de Amanece junto a su director, Juan Francisco Viruega (Almería, 1982).

Con su sonrisa llena de orgullo recibe a cada uno de los profesionales de la comunicación como si fueran las puertas de su casa familiar. Y, precisamente, de familia es lo que trata la ópera prima de este director almeriense. Alba, o Aura Garrido (Madrid, 1989), emprende un viaje de vuelta a su pueblo natal tras una ruptura sentimental. Allí se reencuentra con su hermana Candela, o Iria del Río (Barcelona, 1987), y con su madre, Aurora, encarnada por Isabel Ampudia o (León), enferma terminal y con quien no mantiene una buena relación. Allí, las tres comenzarán a reflexionar y cerrar heridas del pasado, con el desierto, el mar y la sal como testigos.

«El desierto está vinculado al personaje de Alba, el mar al personaje de Iria y la balsas de sal a la madre, que es el personaje que está desapareciendo. Me gustaba mucho trabajar la sal como elemento simbólico, metafórico, de algo que está carcomiendo la casa y su propio organismo a través de la enfermedad» nos cuenta Viruega. Tres espacios con muchos elementos que ha conseguido encontrar en su ciudad natal. «A veces te obsesionas tanto con buscar tu propia identidad y de romper tanto con la familia a los 20 años que acabas perdiéndote a ti mismo. Y es lo que le ha pasado a las protagonistas de Amanece. Por eso, dentro de esa desorientación y de ese desarraigo, ellas necesitan volver a conectar con la madre. Porque saben que, además, con la inminencia de su muerte, de su desaparición que ellas nunca van a poder ser felices y encontrarse a sí mismas si no han resuelto todos los conflictos que tienen pendientes con la madre. Y dentro de ese regreso al hogar y a la figura materna, pues evidentemente a mí me apetecía hacerlo en Almería. Primero porque es mi casa, son mis raíces, es mi hogar. Pero también es un paisaje que yo conozco muy bien. Y, precisamente, en esa exploración de la relación entre el personaje y el paisaje, a nivel iconográfico y simbólico, nos cuenta algo acerca del conflicto de los personajes» confiesa.

Juan Francisco Viruega. Noelia Díaz

Para ello, ha escogido la aridez del desierto de Tabernas y los acantilados del Cabo de Gata. Todo un paisaje extremo que tanto para Aura Garrido como Isabel Ampudia fueron imprescindibles para conectar con sus personajes: «Lo ensayaba aquí en Madrid, pero luego allí salía solo. El paisaje lo reforzaba y, además, aportaba cosas. Es inevitable. Es el cuarto protagonista de la película», explica Ampudia.

Algo que supuso todo un alivio dada la complejidad de la grabación y de la estructura familiar que debían interpretar. «Esta película fue muy particular por muchas cosas, entre ellas que no se rodó toda de una. La película está dividida en tres, tiene tres partes y mi personaje atraviesa las tres partes y la primera parte la rodamos en otoño y la segunda y la tercera en primavera», cuenta Garrido. «Es muy largo, es muy diferente y pasó mucha vida entre medias y a mí me pasaron muchas cosas. De cómo yo empecé la película y cómo yo la terminé, en lo personal había habido un quiebre en mi vida absoluta. O sea, mi vida había sido atravesada y eso, inevitablemente, atravesó también la película. Entre ellas, en cómo yo empecé a vivir y entender el personaje en un momento frente al anterior», añade.

Isabel Ampuria y Aura Garrido. Noelia Díaz

Respecto a qué fue lo que más les motivó del proyecto, ambas actrices lo tienen claro: el director. Para Isabel Ampudia «que lo dirigía una persona a la que quiero mucho”, además de ser «un guion que me apetecía mucho trabajar, por todo lo que me permitía explorar. El quién y el qué. Eso fue lo que me atrajo”, sentencia. Por su parte, a Aura Garrido le atrajo lo personal que era este proyecto: «Con un tono, un lenguaje muy especial, muy poético, muy propio. Me apetecía mucho explorar una película así, que no había hecho, y que disfruté mucho como espectadora. Además, hay algo muy especial, creo, en que alguien tenga un lenguaje tan personal. Que no es una peli cualquiera, es la peli de Juanfran. Es como entrar un poquito en su mundo”, concluye. 

 «Hay algo muy especial, creo, en que alguien tenga un lenguaje tan personal. Que no es una peli cualquiera, es la peli de Juanfran. Es como entrar un poquito en su mundo.»

Aura Garrido

Un lenguaje muy intimista que se refleja en los silencios y en la mirada de sus protagonistas: «Yo es que creo que cuando entramos en el terreno de las emociones y de las relaciones familiares es muy difícil verbalizar lo que uno siente hacia una madre, hacia un hermano, cuesta mucho ponerlo en palabras. Yo quería contarlo todo sobre todo a través de miradas, a través de sentimientos, silencios, respiraciones y, por eso, también la elección del casting. Creo que son tres actrices portentosísimas que tienen un control del tiempo narrativo, del tiempo cinematográfico muy sutil. Me parecen tres mujeres creadoras a nivel intelectual», confiesa Viruega.

Amanece constituye el primer largometraje de Juan Francisco Viruega, que ya ha recibido muy buena critica en su presentación en el Festival de San Sebastián. Con ello, deja parcialmente apartado sus cortos, como Estocolmo (2010), Solsticio (2014), Postales desde la luna (2012), Domesticado (2018) y La cicatriz (2019). Cortos que le valieron para ganar el premio RTVA cuatro veces, el Premio al Talento Andaluz en el Festival Iberoamericano de Huelva y el Premio ASECAN-SGAE, entre otros. Su próximo destino es el Festival de Cine de Sevilla, pero también tiene en mente otros proyectos, esta vez vinculados al teatro, donde tiene pensado trabajar con Agustín Gómez Arcos y con adolescentes.

Sin duda, esta ópera prima constituye todo un drama emotivo y de desarraigo familiar en el que las protagonistas se embarcan en un viaje físico sino también emocional, donde el objetivo principal es la reconciliación con el yo más personal. Como declaró Isabel Ampuria a Cultura Joven: «La vida fácil no es. Todos tenemos conflictos internos. Cada uno tenemos los nuestros. Pero siempre amanece todos los días».

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