El cante jondo en cinco partes

Jose Menese Rafael Alberti
Jose Menese Rafael Alberti
José Menese y Rafael Alberti. Fotografía de Pepe Lamarca.

El cante jondo es la expresión flamenca más pura que puede darse; una manifestación que, por esto mismo, se encuentra en peligro de extinción. Desde el Planeta hasta Antonio Agujetas, innumerables cantaores han profesado sus penas y aflicciones a través del cante jondo. Un cante que sirve como expiación y catarsis para el que canta, pero también para el que escucha.

A continuación, presentamos cinco muestras de este cante histórico que no puede caer en el olvido.


Locura

Menos de un minuto y apenas cuatro frases, sin instrumentación de ningún tipo, para contar una historia simple pero que eriza la piel. La voz de Gabriel Moreno, limpia y clara, va directa a las entrañas, como un fogonazo de luz intensa. Nacido en Linares en el año 1941, Moreno era descendiente de gitanos herreros y se convirtió en profesional del cante a la edad de doce años, viajando por gran parte del extranjero. Falleció en Madrid en el año 2019, a los 77 años de edad.

Celos

Francisco Antonio Toronjo Arreciado, más conocido como Paco Toronjo, nace en Alosno (Huelva) en el año 1928. De pequeño, se ganaba la vida cuidando cerdos, aprendiendo a cantar escuchando a los mayores. No salió de su pueblo hasta los 30 años. Se especializó principalmente en los fandangos de su tierra, convirtiéndose en el cantaor más representativo de la provincia de Huelva. Muere en su ciudad natal en el año 1998. Aquí podemos apreciar su característica voz dolorida en un tema como la desesperación y los celos.

Reflexión

Quiero irme a otra galaxia pa’ encontrar mi libertad. Camarón, acompañado únicamente por palmas, nos ofrece aquí unas bulerías totales. La letra habla de lo terrenal, de lo espiritual y de lo desconocido. La interpretación, llena de expresividad, nos transporta al mundo interior del de la Isla de manera instantánea. Imposible no conmoverse.

Orgullo

Ana Blanco Soto, nacida en Cádiz en 1899 y más conocida por su nombre artístico (Tía Anica la Piriñaca), no inició su carrera profesional en el flamenco hasta la década de los cincuenta. Es considerada una de las maestras especialmente en soleares y seguiriyas. En palabras del flamencólogo Ángel Álvarez Caballero, «sabía dar a su voz un desgarro y una jondura sentida, auténtica«. Este video del fantástico documental Rito y Geografía del Cante Flamenco es buena prueba de ello.

Pena

Dolores de los Santos Bermúdez pertenece a la mítica familia de pura raza flamenca de los Agujetas. Nacida en 1960, es reconocida como una de las máximas representantes del cante jerezano actual aunque, como es característico en el cante jondo, alejada de toda comercialidad. Estos son unos fandangos desde bien adentro (nada inusual viniendo de una Agujetas); cante puro y lleno de pena.

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