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Equipo de La Transición

La Transición: La historia se repite

28 marzo, 2013 Comentarios (0) Visitas: 1232 Escena

Deseo en Teatro Cofidis, otro éxito de Miguel del Arco

Dirección y dramaturgia Miguel del Arco Producción Carlos J. Larrañaga Escenografía Eduardo Moreno Diseño de Video Joan Rodón y Eduardo Moreno Iluminación Juanjo Llorens. Emma Suárez Ana Belén López Paula Luis Merlo Teo Gonzalo de Castro Manu.

Deseo contiene las tres acepciones que la Real Academia propone como definición: 1. Aspirar con vehemencia al conocimiento, posesión o disfrute de algo 2. Anhelar que acontezca o deje de acontecer algún suceso 3. Sentir apetencia sexual hacia alguien. Entre las tres podría explicarse casi cualquier vida humana.

Ana (Emma Suárez) una mujer de más de cuarenta que lleva casada con su marido Manu (Gonzalo de Castro) más de 15, disfruta con ojos saltones de las aventuras sexuales que le narra Paula (Belén López), su recién estrenada amiga de gimnasio. Empujada por esta última y por las ganas de darle algún ápice de emoción a su rutinaria vida, ambas deciden ‘ponerse a prueba’, lo que no saben es que lo que ha empezado como un juego, se convertirá en una verdadera tragedia.

Una vez más Miguel del Arco ha vuelto a triunfar con el quinto montaje que se pone en escena, después de éxitos como ‘Veraneantes’, ‘Juicio a una zorra’ o ‘La función por hacer’ En ‘Deseo’ ha sabido captar los instintos más primarios del ser humano cuando la pasión que se siente hacia algo/alguien es incontrolable. Una obra sorprendente, atractiva en la que con tan solo dos sencillas escenografías y el empleo del audiovisual en determinados momentos consiguen que el espectador pase de un clima tremendamente inquietante a un ambiente humorístico y distendido.

En lo que a la parte actoral se refiere, los cuatros están soberbios en sus papeles acertadamente asignados por cierto. Aun así Luis Merlo destaca por encima del resto en su polifacética manera de meterse en el personaje de un homosexual exagerado, un director de internado o en el de un marido algo golfo que engaña a su mujer pero en el fondo no puede vivir sin ella.

En definitiva una obra excepcional que no podía haber contado con mejor reparto. Un trabajo en equipo bien hecho que se refleja en la puesta en escena y que se puede ver desde el 18 de enero en el Teatro Cofidis.

 

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