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BEADY EYE: OASIS SIN NOEL

John Barry

MÚSICA PARA EL RECUERDO, JOHN BARRY

9 febrero, 2011 Comentarios (0) Visitas: 892 Música

LA CARA DIVERTIDA DE UN RECITAL

Fantasía sobre Carmen, opus 25, de Pablo Sarasate. ¡Jajajaja… jajaaaaaajjaaaa!

Minueto en Mi Mayor, opus 13, número 5, de Luigi Bocherini. ¡Jooojojojo… Jojojoj, jojojo!

Danza española del drama lírico La vida breve, de Manuel de Falla. ¡Juajuajuajuaaaaaaa…! 

Estamos en el Teatro Häagen-Dazs Calderón de Madrid, y asistimos en directo a un concierto de música clásica. ¡Jajajajaja…. Jajjajajajjja!

Rectifico: estamos en el Teatro Häagen-Dazs Calderón de Madrid, y asistimos en directo a Pagagnini, un des-concierto teatral donde los más conocidos clásicos de la historia musical conviven en el escenario con With or with out you de U2 y con la chanson d’amour française de Serge Gainsbourg. El objetivo: reinventar con humor la manera de concebir un recital y demostrar a los más jóvenes que la música clásica también puede ser divertida.Cuarteto de cuerda Pagagnini

Pero, ¿cómo hacer que un adolescente substituya a Lady Gaga y a Alejandro Sanz por un minueto del siglo XVIII?

Uno. Permitiéndole asistir al recital con palomitas y una tarrina de helado Häagen-Dazs.

Dos. No sometiendo sus desacostumbrados oídos a una melodía puramente clásica más de dos minutos treinta y tres.

Y tres. Haciéndole reír burlándose de la solemnidad y distinción que caracterizan a un cuarteto de cuerda tradicional.

Es de este modo como, a partir del virtuosismo de cuatro grandes músicos, un concierto de Mozart desvaría magistralmente en una polca mexicana, un tango argentino o un rock & roll. Todo ello a gritos de “¡Yeeejjjaaaaaaaa!”, de milongas y de los violentos headbanging del maestro Ara Malikian, director y coproductor de la función.

El violinista libio, reconocido en numerosos concursos de prestigio internacional, interpreta en el espectáculo a un personaje arrogante y prepotente que intenta mantener siempre la compostura ante las graciosas ocurrencias de sus compañeros. Pero incluso el más estirado del cuarteto acabará cediendo sus cuerdas al alocado ritmo del violoncelista Gartxot Ortiz y de los violines Fernando Clemente y Eduardo Ortega.

Cuatro músicos formados entre los clásicos con una larga, seria y distinguida trayectoria profesional que, hasta el 27 de marzo, se suben sobre el escenario para caricaturizar.

¡VivaldiPaganiniPachelbel! ¡Jajajaja, jajjajaj, jajjajajja!

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