Se cumplen 56 años de la publicación Let It Bleed, uno de los álbumes más reconocidos de la banda inglesa The Rolling Stones. Fue el octavo disco del grupo y el último con la participación de Brian Jones antes de su expulsión y temprana muerte, con una canción que se ha convertido en un himno del cierre de una era.
Ha transcurrido más de medio siglo desde el lanzamiento de uno de los discos más emblemáticos de la banda británica The Rolling Stones, Let It Bleed. Publicado el 5 de diciembre de 1969 en Reino Unido, constituyó el final de uno de sus integrantes originales, Brian Jones, que dio el nombre al grupo y que, además, le regaló una identidad especial gracias al virtuosismo que poseía para tocar diferentes instrumentos. Jones fue sustituido en medio de la grabación del álbum por Mick Taylor, miembro de John Mayall’s Bluesbreakers, a causa de sus excesos y tensiones con sus compañeros, que acabaron expulsándole de la banda. Y solo participó en dos canciones del álbum, Midnight rambler y You Got the Silver. Falleció en su piscina poco después de su despido, el 3 de julio de 1969, instaurando así el “Club de los 27”.

Contexto creativo
Sin duda, un disco con un sonido nuevo que mezcla el blues, el country y el rock, creado en un caldo de cultivo muy específico que se plasma en una de las canciones más influyentes de la banda, Gimme Shelter. La América de la década de los 60 influyó en todo el mundo, plagada de acontecimientos históricos como la Guerra de Vietnam, diferente a todas las demás, donde se cometieron auténticas atrocidades: saqueos, violaciones, incendios y los innumerables disturbios en los que participaron muchos jóvenes en forma de protesta; la lucha de los derechos civiles con Martin Luther King y su posterior asesinato.
Por otro lado, nos encontramos ante el auge de la contracultura hippie y los grotescos asesinatos de la actriz Sharon Tate y sus amigos, y del matrimonio LaBianca, cometidos por la familia Manson en Cielo Drive (Los Ángeles). En este contexto nació esta canción, que hizo que se marchitase el movimiento “flower power” y retrató una realidad mucho más cruda y violenta, que puso fin a todo lo anterior.
Una voz desgarradora
Una obra apocalíptica que muestra una tormenta que se acerca y aniquila cuanto encuentra a su paso. Donde la persona anhela un refugio y busca desesperadamente llegar a él. La parte instrumental de la canción se grabó en el Olympic Studios de Londres, entre febrero y marzo del 1969. Sin embargo, para la grabación de las voces la banda viajó a Estados Unidos a finales de ese mismo año, y las grabaron en el Elektra Studios y en el Sunset Sound Recorders de Los Ángeles. Mick Jagger pensó que necesitaban una voz femenina para el momento “clímax” del tema, “Rape, murder it’s just a shot away”. El que era entonces el productor y arreglista, Jack Nitzsche, tuvo una idea sobre quién podría hacerlas y llamó a medianoche a Merry Clayton, una joven cantante de soul y góspel nacida en Luisiana. En una fría noche de invierno, Merry, ya en la cama y embarazada de cuatro meses, recibió la llamada Nitzsche para proponerle colaborar en una canción de un tal grupo inglés llamado Rolling “algo”… Ella dudó de la proposición, no conocía a la banda, era muy tarde y estaba cansada, pero fue persuadida por su querido amigo Nitzsche y acabó aceptando la oferta. Clayton, en pijama, se levantó de la cama, se puso el abrigo y su bufanda de Chanel, y se dirigió al estudio con los rulos aún puestos.
El grupo tampoco la conocía, cuando llegó al estudio Mick le comentó qué frases quería que cantase y ella, antes de empezar, le pidió una explicación del porqué de la letra. Mick le explicó todo el contexto de violencia que azotaba a la sociedad del momento, y cómo la violación y el asesinato se encontraban a un tiro de distancia, en ese instante ella entendió realmente de lo que iba. Y comenzó a cantar con esa voz prodigiosa, pero fatigada, y en dos tomas, con tan solo 20 años desprendió un grito lleno de rabia y angustia que marcó un hito en la historia de la música. Otorgó una potencia y un poder inigualable a la canción. Todavía sigue poniendo los pelos de punta cuando su voz se quiebra y cómo Mick se sorprendió ante esa interpretación tan catártica. El día después de la grabación, Clayton sufrió un aborto inesperado, algo que la marcó profundamente. Las habladurías dicen que fue causado por la forma desgarrada en la que interpretó el tema. Esto provocó en Merry un sentimiento agridulce, tuvo un gran éxito gracias a esa canción, pero al mismo tiempo le recordaba uno de los momentos más tristes de su vida, la pérdida de su hija.
Una historia marcada por la tragedia, pero que ha dejado una de las canciones más significativas de The Rolling Stones. Este encuentro, que se produjo casi al azar, originó la creación de una de las obras más características del rock. Influyó de tal modo en la cultura popular que Martin Scorsese utilizó el tema en tres de sus películas: Uno de los nuestro (1990), Casino (1995) e Infiltrados (2006).
