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28 enero, 2018 Comentarios (0) Visitas: 348 Letras

‘La dulzura’, una historia de amor más fuerte que el terrorismo

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El 11 de marzo del 2004 ha quedado grabado en la mente de los madrileños como uno de los días más tristes y fatídicos de su historia. Aquella mañana, en la línea férrea que une a la Estación de Atocha con la Estación de Alcalá de Henares, diez explosiones casi simultáneas hicieron estallar cuatro trenes de la red de Cercanías, dejando un saldo de 193 muertos y más de 2.000 heridos.

El atentado terrorista, perpetrado por una célula perteneciente al yihadismo, caló tan hondo en la mente y en las emociones del escritor donostiarra Daniel Múgica, que decidió escribir una novela basada en estos sucesos para rendir un homenaje a todas las víctimas de la masacre.

La dulzura, como se titula su nuevo libro, que además fue galardonado con el premio Jaén de Novela, es un relato conmovedor que pretende contar el dolor y el sufrimiento a partir de un amor sincero entre dos personajes trastornados, cuyas vidas transcurren de forma frenética.

Carátula de 'la dulzura'

Carátula de ‘La dulzura’

“Creo que ya me tocaba contar una historia sobre terrorismo. A mi tío Fernando Múgica lo mató la banda terrorista ETA, y estamos sufriendo demasiados atentados en Europa. Pero no creo que se pueda abordar este tema desde otro punto de vista que no sea el amor. Por eso, a la hora de encarar la novela, la primera idea era que se leyese de una forma bonita y agradable, y que el amor fuera capaz de salvar a los personajes de la tragedia que significaba no saber si habían perdido a un familiar en los atentados del 11M”, explica el autor.

La trama de la historia gira en torno a la desaparición de Gadea, una mujer que padece esquizofrenia paranoide y que es capaz de enamorar a cualquier hombre con su dulzura y su espíritu infantil. Pasan los meses y crece la incertidumbre. No hay noticias de Gadea, no se sabe si es una de las víctimas mortales del atentado. La buscan sus hermanas, su mejor amigo y, sobre todo, su novio Judá, un escritor frustrado que intenta desesperadamente ahogar su tristeza en el alcohol.

“Me interesaba crear un personaje frágil y complejo, que estando loca pudiera enamorarse de alguien cuerdo. Siempre he pensado que los locos son capaces de aflorar sentimientos que las personas ‘normales’ no pueden expresar, porque se sienten impedidas por la normativa social. Si te fijas, los grandes personajes de la ficción son siempre los que fracasan, los que están a la orilla del sistema. Y en el caso de La dulzura todos están a la orilla del sistema afectivo porque no viven relaciones normales entre ellos”, añade Múgica.

En contra de los convencionalismos

Otro elemento que rompe el molde de lo común en este libro es su estructura, en la que cada personaje va describiendo su experiencia emocional y el vínculo sentimental que tiene con la protagonista. Es un esquema que presenta múltiples narradores y distintos puntos de vista, para que el lector pueda tener una idea más completa de las situaciones que rodean al argumento central.

Al respecto, el escritor afirma que “quería ver a varios personajes en un mismo sitio, contemplando la misma cosa, pero experimentando sensaciones diferentes, para que fueran descubriendo a Gadea pero también a ellos mismos, con sus virtudes y sus defectos, porque  la complejidad del ser humano solo puede ser entendida desde un punto de vista holístico“. 

Daniel Múgica, escritor y director de cine.

Daniel Múgica, escritor y director de cine.

Múgica, quien se declara militante del PSOE, asegura que la forma en la que construyó su novela también tiene que ver con el hecho de que no soporta los convencionalismos ni lo políticamente correcto. En un rol más crítico, dice estar “harto de una administración que le prohíbe a los actores de teatro fumar cuando hacen una representación, y de una clase política que no nos ha dado a las víctimas del terrorismo lo que nos merecemos, que no es reconocimiento, sino reparación moral para nuestros muertos”

Finalmente, el autor recalca que tiene una actitud combativa pero optimista frente a a la lucha contra el terrorismo. “Te voy a decir una cosa desde el corazón: tanto los yihadistas como los de ETA son unos malnacidos, hijos de una pilada de cerdos, pero creo que eso se debe quedar en el sentimiento y que la razón nos obliga a tener un combate democrático contra ellos, del que estoy seguro vamos a salir victoriosos”.

La dulzura es el primer libro de una trilogía que tendrá como hilo conductor diferentes atentados ocurridos en España y Marruecos. Aunque Múgica prefiere no adelantar muchos detalles sobre sus próximas novelas, dice que “una cosa sí es clara, y es que los tres libros serán historias de amor”.

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