Halloween comparte protagonismo con las tradiciones otoñales españolas, desde la Castanyada catalana hasta el Magosto gallego. Entre disfraces y manjares, estas celebraciones conviven mientras buscan conservar su lugar entre las nuevas generaciones
A finales de octubre, las calles se llenan de disfraces, calabazas y decoraciones terroríficas, mientras el olor de las castañas asadas anuncia la llegada de una de las costumbres más arraigadas de esta época. Halloween y celebraciones como la Castanyada coinciden en el calendario, pero reflejan distintas maneras de vivir estas fechas. En un contexto marcado por la expansión internacional de las tradiciones, surge una pregunta: ¿cómo conviven las nuevas formas de festividad con las costumbres transmitidas de generación en generación?
La difusión de Halloween ha contribuido a extender su imaginario a través del cine, la música y la literatura. Las historias de terror, los personajes fantásticos y referencias como Thriller, de Michael Jackson, forman parte de una estética reconocible que cada año gana presencia en distintos países. Ahora bien, su popularidad no significa que las celebraciones locales hayan desaparecido. En España, muchas comunidades siguen encontrando en sus propias tradiciones una forma de conectar con la historia, la gastronomía y la identidad de sus territorios.
Castañas, sabores y tradiciones
Sin embargo, Halloween no es la única celebración que marca la llegada del otoño en España. En Cataluña, la Castanyada reúne a familias y amigos alrededor de las castañas asadas, los boniatos y los panellets, dulces elaborados tradicionalmente con almendra y azúcar que se consumen durante la festividad de Todos los Santos. Esta fiesta mantiene una estrecha relación con los productos de temporada y con la costumbre de compartir alimentos en familia.
En Galicia, el Magosto también tiene la castaña como protagonista. Una de las celebraciones más conocidas es la de Ourense, que tiene lugar alrededor del 11 de noviembre, día de San Martiño, y está declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia. Al igual que el Amagüestu en Asturias, esta tradición se vincula con las castañas asadas y la sidra dulce, y se acompaña de juegos tradicionales y danzas populares. En Cádiz, Tosantos ofrece una propuesta diferente: los mercados se llenan de figuras y escenas satíricas elaboradas con frutas, verduras y productos cárnicos.
Aunque cada fiesta tiene sus particularidades, todas comparten algo más: la posibilidad de reunirse, transmitir conocimientos y mantener el vínculo con la comunidad.

¿Halloween desplaza las celebraciones locales?
No implica necesariamente la desaparición de las tradiciones locales. Ambas celebraciones pueden convivir e incluso formar parte de una misma jornada: mientras algunos jóvenes se disfrazan para Halloween con sus amigos, también pueden celebrar la Castanyada con sus familias. Esta combinación demuestra que la incorporación de nuevas formas de ocio no tiene por qué suponer el abandono de las costumbres propias.
Pese a ello, la transmisión de estas tradiciones también depende del entorno familiar, educativo y cultural. Desde compartir castañas en el recreo hasta visitar una feria tradicional en familia, estas experiencias acercan las costumbres a los más jóvenes. Las escuelas contribuyen a ello mediante actividades en el aula, mientras que las familias y las asociaciones culturales lo hacen a través de celebraciones y encuentros populares..
En una sociedad cada vez más digitalizada, las redes sociales ofrecen nuevas vías para acercar las tradiciones a los jóvenes. Plataformas como TikTok e Instagram permiten dar visibilidad a recetas típicas o fiestas populares, entre otros contenidos, despertando así el interés por costumbres que quizá desconocían. Sin embargo, ver una publicación no implica participar en una celebración ni conocer su significado. El reto está en transformar esa visibilidad digital en un interés real por las fiestas y costumbres.

Dónde disfrutar de las ferias
Quienes quieran acercarse a estas costumbres tienen varias citas en el calendario. En Cataluña, la Fira de la Castanya de Viladrau celebrará su edición de 2026 los días 24 y 25 de octubre, con actividades culturales, propuestas gastronómicas y recorridos por los castañares del entorno. Otra opción es la Feria de la Castaña de Arriondas, en Asturias, prevista para los días 7 y 8 de noviembre, una cita vinculada a los productos de temporada y a las celebraciones otoñales de la región.
Son una oportunidad para conocer las costumbres de cada territorio, degustar productos de temporada y compartir experiencias con familiares y amigos.

