La casa del pintor valenciano recupera su actividad pública este 15 de octubre tras las obras de rehabilitación, con una muestra y nuevos espacios expositivos.
Este pasado jueves 15 de octubre reabrió sus puertas el Museo Sorolla en Madrid, que había permanecido cerrado por las obras de ampliación y rehabilitación iniciadas para modernizar sus instalaciones. La reapertura supone un nuevo paso para la institución dedicada al pintor valenciano Joaquín Sorolla (Valencia, 1863-Cercedilla, 1923), aunque el regreso será parcial: la histórica vivienda en la que el artista vivió y trabajó junto a su familia, así como sus jardines, permanecerán cerrados mientras se siguen los trabajos de restauración.
La principal novedad es la apertura de un nuevo edificio en la calle Zurbano, número 68, que incorpora más de 2.000 metros cuadrados de superficie. El espacio, obra del estudio Nieto Sobejano Arquitectos, autores, entre otros, del edificio de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad CEU San Pablo; cuenta con cuatro salas para exposiciones temporales, un auditorio para 80 personas y nuevas instalaciones para la conservación, estudio y restauración de las colecciones.
La reapertura se acompaña de la exposición Tras la casa del artista. Arquitecturas del Museo Sorolla (1905-2026) de Covadonga Blasco Veganzones. La exposición plantea un itinerario por la historia de la residencia desde sus orígenes hasta su conversión en museo. Pinturas, dibujos, fotografías, documentos, planos y una maqueta arquitectónica permitirán a los visitantes conocer la evolución del edificio y la relación del pintor con su casa hasta el 10 de enero de 2027.
La ampliación busca dar respuesta a las necesidades actuales de una institución que guarda más de 9.500 bienes culturales. La incorporación de nuevos espacios permitirá mejorar las condiciones de conservación de las obras y ampliar la programación cultural con exposiciones, conferencias, conciertos y talleres.
Sin embargo, los que pretendían volver a visitar las estancias originales de la casa y pasear por sus jardines tendrán que esperar a que se concluya la segunda fase de las obras. Este primer jueves supone, por tanto, el primer paso para la recuperación completa del conjunto museístico.
Con esta nueva etapa, el Museo Sorolla consolida su papel como espacio de conservación y difusión del legado del artista y adapta sus instalaciones a las necesidades de los visitantes y de la investigación artística.
