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20 noviembre, 2019 Comentarios (0) Visitas: 313 Arte

World Press Photo 2019, de Texas a Yemen

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La exposición Word Press Photo es resultado del certamen de fotoperiodismo más importante del mundo y en ella se muestran las imágenes más impactantes del año 2018.

En el número 63 de la calle Hortaleza, concretamente en el Colegio de Arquitectos, tiene lugar la exposición World Press Photo. Se trata de un concurso anual de fotoperiodismo, en el que se premian las imágenes que más han convencido a un jurado compuesto por fotoperiodistas con un gran bagaje en la profesión. Este jurado es independiente a la fundación World Press Photo y varía cada año. El pabellón donde se exponen las fotografías no es muy grande y al observar desde el exterior, a través de las cristaleras, se puede ver una gran cantidad de público. Son las once y media de la mañana y tanto jóvenes- algunos de ellos con cámaras Canon en mano- como no tan jóvenes observan con detenimiento las instantáneas. Dentro nos trasladaremos a distintos puntos del mundo, gracias a las historias captadas por estos fotoperiodistas que se encontraban en el momento justo, dando el enfoque idóneo y ofreciendo el resultado de un trabajo que llevaban cultivando durante meses, algunos durante años.

 

 

 

En la exposición hay tanto fotografías individuales como reportajes gráficos, es decir, grupos de tres o más fotografías que pertenecen a la misma historia. Las temáticas son distintas: deportivas, medioambientales, sociales y relacionadas con la política. Sin embargo, impactan sobremanera los dramas humanos y sociales que están teniendo lugar en países de Centroamérica, África y Oriente Medio. Son instantáneas que nos trasladan a otras culturas, a otras realidades muy diferentes a la nuestra. Pero estamos ahí y podemos ver lo que pasa. Durante el recorrido por la galería se oyen profundos suspiros en la sala, entre ellos el mío. Estamos como tratando de digerir -y de asumir- que lo que vemos sucede realmente en el año 2019.

 

Aunque todas son premiadas por la organización, la ganadora del World Press Photo del año fue realizada por el estadounidense John Moore y es muy paradigmática en el conjunto de la exposición. Se titula Crying girl on the border, y refleja el drama migratorio que se está viviendo en la frontera entre México y Estados Unidos en los últimos años. En la fotografía se puede ver a una madre e hija hondureñas que acaban de ser detenidas por la policía de la frontera estadounidense en Texas (Estados Unidos). Yanela, la hija, llora desconsolada mientras observa cómo su madre, Sandra, es detenida frente a un coche de policía. Desde la ley anti inmigración que Donald Trump puso en marcha tras el inicio de su mandato, muchas familias que trataban de emigrar a EEUU quedaron durante semanas separadas de sus hijos después de los arrestos que se producían en las fronteras. No fue el caso de las protagonistas de la foto, que no llegaron a separarse. Sin embargo, la captura de John Moore creó mucho revuelo y las protestas fueron masivas. Tanto fue así que, en los días posteriores a la foto, Donald Trump tuvo que dar marcha atrás a su política para que las familias se mantuviesen juntas tras este tipo de situaciones.

Fotografía ganadora de World Press Photo 2019

Crying girl on the border, de John Moore. Fotografía ganadora de Word Press Photo 2019

También llaman mucho la atención los reportajes gráficos relacionados con el conflicto en Yemen y su consiguiente crisis humanitaria y de escasez de recursos entre la población -este conjunto es realmente duro-, con la situación política de Venezuela o con los programas de educación patriótica y de tintes militaristas que están llevando a cabo Estados Unidos y Rusia; realizado este último por la estadounidense Sarah Blesener y que compone uno de los tres proyectos a largo plazo presentes en la exposición. Como vemos, las temáticas son variadas, así como el excepcional uso del color por parte de los fotoperiodistas: uso de tonos sombríos que podemos asociar con el drama, del blanco y negro para focalizar la atención en el objeto o también colores vivos cuando la realidad es más esperanzadora.

Porque todo cabe en World Press Photo, incluso el deporte. Lejos de las batallas sanguinarias que generan terror en casi cualquier punto del globo terráqueo, se encuentra la lucha noble e integradora que es el deporte. Instantáneas de boxeo, de tenis y de otros deportes no tan conocidos conforman el contrapunto al drama predominante en la exposición.

En definitiva, la sensación que le queda al visitante de la exposición fotográfica es de sobrecogimiento en muchas ocasiones, pero es algo que se convierte en necesario y a lo que no se le puede dar la espalda. Los fotógrafos consiguen involucrar al espectador, le hace tomar consciencia de acontecimientos que no son conocidos en profundidad, ni emitidos a diario en los medios de comunicación. Porque a veces, una fotografía -con su correspondiente descripción- puede decir más que un teletipo o una información escrita. Es ahí cuando el retrato va más allá y hace al observador sumergirse en una historia. En un contexto. En una tragedia.

 

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