MENU

Nos colamos en el backstage de World Salsa Masters...

The Magic Numbers Shoko

The Magic Numbers: la delicadeza se vuelve rock en...

9 noviembre, 2014 Comentarios (0) Visitas: 1373 Entrevistas, Música

The Other Doors llenan de psicodelia la Sala Live!!

Share
TheOtherDoors1

Dave Rivera durante el concierto en de The Other Doors en la Sala Live!!

Puntual empezó a sonar How Do You Love en La Sala Live!! de Madrid. Un sábado lluvioso y las anginas de Dave Rivera no impidieron que el local se llenara de treinteañeros dispuestos a rememorar a su banda predilecta cerveza en mano con The Other Doors. El cantante y el batería, David, hablaron con nosotros tras el concierto.

Para abrir fuerte, la banda juntó Alabama Song, Black Door Man, Maggie M’Gill y Five To One en una amalgama de clásicos para continuar con una etérea When The Music’s Over. Dave bailoteaba como el propio Rey Lagarto por el escenario vestido igual que él, sin olvidar tan siquiera el famoso collar que lucía en la sesión fotográfica con Gloria Stavers.

Take As It Comes, Unhappy Girl y Hello I Love You dejaron paso a Moonlight Drive. Estos solo fueron aperitivos para el plato fuerte: Light My Fire, tema de lucimiento instrumental para David Garriga -batería-, Carlos Jorge -guitarra- y Arecio Smith -teclado.

En este punto de la noche, más chicas que chicos bailaban en primera fila y gritaban las letras sin control. Su emoción crecería con Unknown Soldier y la escenificación del fusilamiento de Dave y Carlos, puro estilo Morrison.

TheOtherDoors2

Dave se tira al escenario durante The Unknown Soldier

El paquete de imprescindibles no terminaba: Touch Me, Love Me Two Times, Roadhouse Blues, You Make Me Real, Waiting for the Sun. El nivel se situaba muy arriba. Dave sudaba y bebía un trago de vez en cuando para calmar la garganta, mientras cada miembro de la banda se mantenía incansable en su posición.

La tensión se relajó con Strange Days, Spanish Caravan y Not to Touch the Earth. Los auténticos amantes de la banda californiana -y catalana- las disfrutaban abstraídos mientras los más fiesteros esperaban algo más de adrenalina. Esta llegaría con el clímax de la velada, The End, la obra maestra no de un cantante, sino del poeta James Douglas Morrison.

The Other Doors reservó para la recta final tres imprescindibles: Riders On The Storm, L.A. Woman y Break On Through, un trío redondo para cerrar una noche mística.

 

Dave Rivera: “me siento parejo al alma de Morrison”

“Las casualidades no existen, la suerte no existe, hay que buscarla. Cuando la encuentras, no es cuestión de suerte, es que te lo has currado. Lo estoy leyendo en El andar del borracho, va sobre el movimiento oscilante de las moléculas”, explica Dave mientras se fuma un cigarrillo en manga corta y a ocho grados en la puerta de la sala.

Dave Rivera y David Garriga se muestran encantados de responder a cualquier pregunta, animados tras dos horas de concierto y sin perder la simpatía ni las ganas de hablar.

CJ: ¿Cómo surgió la idea de The Other Doors?
Dave: Surgimos en 2005. Nos juntamos diferentes bandas y miembros, sonaron canciones de los Doors y apareció un teclista con el teclado original de los Doors. Nos unimos a la promotora con la que estamos ahora y empezamos a girar por toda España. Luego fuimos cambiando de componentes, y hasta ahora. Esta primavera hacemos diez años.

CJ: Dave, ¿tu voz es realmente así, como la de Jim?
David: Sí, él es así.
Dave: Sí, soy así. Morrison hubiera temblado (se ríe). Aunque en realidad, sí, en el directo parece se parece mucho, pero en el estudio… Morrison tenía la voz mucho más cuidada, más fina. En algún directo desgarraba, era más blues, pero en el estudio la voz no se parecería tanto, hay que ser sincero.

CJ: ¿Habéis dedicado mucho tiempo a estudiar los movimientos de la banda, la manera de actuar en el escenario…?
Dave: Me sentí libre con Morrison a los quince, y a partir de entonces me sentí libre moviéndome así.
David: Nunca hemos mirado nada de escenografía, no.
Dave: Llevaba cuero antes de conocer a los Doors. Me sentí parejo al alma de Morrison.

CJ: Os gusta The Doors desde la adolescencia pero montasteis  la banda en 2005…
Dave: Bueno, costó. Esto lo hubiera montado a los dieciocho, pero no llegó hasta los veintisiete. Tengo treinta y ocho años, ahora, ya tengo una edad.
David: Más que Morrison (ríe).
Dave: De hecho a los veintisiete, cuando debería haberme muerto, tuve una hija, y fui al concierto de The Doors de 21st Century en Benidorm, la primera vez que los Doors vinieron a España. Todo se juntó, fue cuando surgió la magia.

CJ: ¿Cómo llevas las anginas, Dave?
Dave: Estoy bastante fastidiado del cuello. Hicimos un bolo en Barcelona en el Hard Rock Café el jueves. Acabé tocado de la voz. Además gestiono un centro cultural en Barcelona. Trabajando de noche, con el frío, te castigas la voz, y no me cuido demasiado… Hoy he entrado nervioso pensando: hoy no llegaré, hoy no llegaré. Pero he acabado llegando.

CJ: Me ha faltado Queen of the Highway
Dave: Nos hemos dejado Queen of the Highway, que, de hecho, no la tocamos mucho, y Love Street.
David: Crystal Ship también la hemos tocado.
Dave: Es que parece que en directo… nos da miedo que sea muy lenta para la gente. Aunque con Riders in the Storm se adaptan muy bien.

Los dos David intercambian unas últimas palabras conmigo sobre cómo se debe escuchar la música, embebidos en ella, coincidimos todos, y se despiden con dos besos al terminar el cantante su cigarrillo. Termina así la experiencia Doors. Por ahora.

Share

Tags: , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

n