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Pee Wee Ellis

El funky jazz de Pee Wee Ellis en Madrid

4 noviembre, 2016 Comentarios (0) Visitas: 1418 Música

Conexión Chicago-Mallorca: Velma Powell y Saxophobia Funk Project en la sala Clamores

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Saxophobia Funk Project

Ni una palabra más. El ambiente está cargado de un silencio eléctrico ¡1,2…1,2,3,4!  Y la sala Clamores estalla ante un fuego de frescos sonidos. El público se quita la chaqueta y comienza a exudar por cada poro el groove del tema Brooklyn. Saxophobia Funk Project, directo desde Mallorca, sentencia el inicio de la noche; un ardiente sábado 29 de octubre que aguarda la posterior actuación de Velma Powell & Bluedays, desde Chicago con amor.

La agrupación mallorquina comienza a destapar las composiciones de su último EP, On Air. Suena el primer tema del álbum, Frequency, y los torsos comienzan a bailar al son de los saxos de Alberto Moreno (saxo tenor) y Cristian Sorribas (saxo alto). Sigue una versión de Strasbourg Saint Denis del trompetista Roy Hargrove; una de las melodías más elegantes que el jazz funk ha logrado jamás destilar. El teclista Toni Mora, armado de un piano de cola negro y un teclado Hammond rojo que reposa encima de éste, nos ofrece un solo minimalista que se intensifica hasta detonar en la vuelta a la melodía del tema.

Tras este comienzo es hora de «darle caña a nuestro CD», en palabras del guitarrista Juanjo Montserrat, y comienza a sonar la composición Growl’s Masters.  A partir de aquí, la banda segrega la sustancia que todo melómano anhela: el sabor blues de Bring It On Home to Me, el soul de Unstoppable cantado por Juanjo, la madera desgarrada del saxo de Sorribas en Up and Down y el vibrante bajo eléctrico de Luis Bayón en Ciscocar.

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Foto: María Jesús Romero

Continuamente suceden explosiones púrpura y amarillas que empapan todo de sonido; entre tanta y buena fusión uno pierde la noción de donde empieza el funk y dónde acaba el jazz. Solos de Stratocaster trastocan oídos con frenéticas síncopas y los redobles de Miquel Marquet arrastran al público a un ritmo que no cesa… SSSSSHHHHHRRRRPT! Hasta que cesa. Entonces se produce un amago de retirada del grupo que es rebatido por una poderosa ovación de toda la sala. Los músicos vuelven a salir para interpretar Oh, That Funky!, última canción del variado EP, cerrando así su breve, pero apasionada actuación.

Velma Powell & Bluedays

Si los teloneros habían emprendido un viaje fuera de la isla para realizar un pequeño tour por la península que culminó en Madrid, nuestra querida cantante afroamericana Velma Powell trajo consigo una pequeña parte de la esencia de Chicago en su equipaje de mano: Blues marca denominación de origen. Acompañada en perfecta sincronía con la banda vallisoletana de rythm & blues Bluedays.
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Empezamos fuerte: Entre una nube de focos y una atmósfera sexy, en menor suena Blues Doctor. La noche se encuentra en su punto álgido y Velma no hace más que demostrarnos que encarna al vivo carisma encima de un escenario. Con su singular dominio del castellano la cantante afroamericana pronuncia: «Quiero ver tu alma, tu espíritu, conocerte de verdad y sin el móvil de por medio». Aquellos que se dan por aludidos guardan toda la tecnología en sus bolsillos y sucumben al baile de Your Soul.

Esta segunda parte de la noche está innegablemente marcada por un estilo musical más homogéneo, el blues. Esto contrasta con la atractiva propuesta de los mallorquines centrada en fascinar al público mediante la fusión de diversos estilos que aseguren una buena cantidad de nuevos adeptos Saxophóbicos tras su paso.

Sin tiempo que perder, la caja comienza un ritmo de marcha, se añade el bombo, platos de bronce estallando, más bombo aún y un charles incesante. La percusión de Nacho Castro suena como un motor bien engrasado quemando gasolina de 98 octanos. Hipnotiza al público. Un tremendo solo de batería al más puro estilo rockabilly preludia Lawyer. Tras este pícaro blues en mayor, la provocación se lleva a un nuevo exponente: Velma baja del escenario y se pasea entre el público hasta encontrar a la víctima de su seducción. Una joven mujer de ojos verdes recibe la sentencia de la artista: «We Bring the Blues to You«.

Se escucha «vamos a sacarnos dos ases de la manga» y el concierto finaliza con la colaboración de dos miembros de la banda madrileña Red House, los coros del cantante Jeff Espinoza y los desternillantes solos de guitarra de Paco Simón. Tras lo cual, el encantador bajista Jorge Otero presenta a toda la banda y maldice al auditorio: «Ha sido una noche fantástica por vuestra culpa». Qué le vamos a hacer. Ya no quedan acordes menores que gozar, la gente apura sus copas y finaliza el concierto. Los relojes marcan el comienzo de la madrugada.

 

 

 

 

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