MENU

27 marzo, 2019 Comentarios (0) Visitas: 137

Taller de enología y cultura del vino

Share

Si nos preguntaran cuántas veces nos han ofrecido escoger el vino durante una comida y nos hemos encogido de hombros, la mayoría diríamos que muchas (por no decir casi todas). Por suerte para nosotros Jorge Solana, Director de Enoturismo 360º, compartió dos interesantes jornadas en las que pudimos acercarnos al embriagador mundo de la enología.

 

Son más de cuatro mil las bodegas que actualmente hay en España. Resultaría imposible conocer todos los caldos, sin embargo, tras el Taller de enología y cultura del vino, pudimos aprender a apreciar cuáles son las características que debemos apreciar cuando nos llevamos la copa a la boca. Y antes, porque apreciar un buen vino conlleva un embaucador ritual que comienza con la vista, distinguiendo colores y matices, purezas y densidad, y continúa con los evocadores olores que pueden transportar nuestro olfato tanto al corazón de un cítrico como al interior de la barrica, y por fin al paladar en el que a veces confluyen los otros dos sentidos, pero que en ocasiones, sorpresivamente, no. Una magia difícil de explicar cuando no hay un mentor de por medio guiándonos a través del suculento viaje que confiere una cata.

 

Y si, como comentábamos, la cata tiene su ritual, el proceso de elaboración tanto de tintos, como de blancos, como de rosados tiene su enjundia. Diligencias que si bien pueden resultar lentas y pausadas para los vinos de crianza, son ciertamente precoces en el caso de los jóvenes. ¿Quién iba a decir que, además del clima en el proceso de elaboración del vino, la añada… habría otros factores casi tan importantes como el tipo de botella o la calidad del corcho?

Entre las más de doscientas variedades de uva registradas, quizá solo seamos capaces de enumeras un puñado de ellas… haciendo memoria.. moscatel, tempranillo, garnacha… Sin embargo, gracias a Jorge Solana los alumnos del Máster de Periodismo Cultural del CEU pudimos comprobar que las opciones para crear un buen vino son casi ilimitadas y entender todo su proceso conlleva mirar la copa con cierto respeto.

 

Y, aunque en nuestra cata no hubo nunca opinión unánime acerca de los vinos que probamos, aprendimos también que aunque haya grandes nombres tras esa añada no tiene por qué gustarnos, que un vino caro puede que seduzca menos nuestro paladar que uno de categoría inferior y, en definitiva, que al final este mundo que parece tan complejo solo se resume en una premisa: apreciar el vino y reconocer cuáles son los que más nos agradan y por qué.

Share

Tags: , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

n