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6 mayo, 2015 Comentarios (0) Visitas: 1273 Comer y viajar

Barcelona en un día

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La Sagrada Familia

Ver Barcelona en un día es imposible si se quiere hacer bien. Ahora bien, si tenemos por objetivo visitar los lugares más conocidos y hacernos unos selfies para el postureo al más puro estilo Instagram, podemos pasar por los siguientes monumentos. Y sí, se puede hacer en un día, pero hay que andar mucho y madrugar.

Comenzamos el recorrido por la Plaza de Cataluña, situada cerca del centro –que visitaremos por la tarde-. Se trata de uno de los lugares más antiguos de Barcelona y desde el cual se puede acceder a los sitios más conocidos. Un paseo, con desayuno incluido, es un buen comienzo. Además, la oficina de turismo está justo en el mismo lugar por lo que se puede acceder rápidamente a folletos que informen de una manera más concreta y detallada de todo lo que vamos a ver.

Fachada de la Casa Batlló

Fachada de la Casa Batlló

Desde ahí podemos avanzar por el Paseig de Gràcia, una de las calles más emblemáticas de la Ciudad Condal. Ancha, con carril bici y con vía especial para transporte público, va a ser uno los paseos más agradables del día. Es un lugar digno de una ciudad moderna. Avanzamos hacia al norte camino a la Casa Batlló pero antes podemos echar un vistazo a un curioso acontecimiento social: los adolescentes que, ataviados con indumentaria moderna, quedan para pasar el día de frente a las puertas de la Apple Store. Una vez que llegamos a la fachada más famosa que creó Gaudí tenemos la obligación de contemplarla ya que se trata de una de las estampas más famosas del mundo. Su techo, simulando ser las escamas de un dragón, brilla y reluce todos los días del año pero, para poder contemplarlo, debemos avanzar un poco más. Así, nos situaremos a una manzana de La Pedrera, también conocido por el nombre Casa Milá.

Es el momento de avanzar por la Diagonal en dirección a la Sagrada Familia, situada a unos quince minutos andando. Localizada en una manzana encuadrara entre edificios, la fachada se descubre poco a poco hasta mostrar toda su estructura cubierta de andamios. Aún en construcción sigue siendo espectacular. Rodearla, observando todos sus detalles, puede llevar unos treinta minutos. Visitarla por dentro cuesta veinte euros y de cada uno depende si se anima a hacerlo. Desde aquí instamos al lector a aprovechar la oportunidad pues conocer por dentro este monumento de reconocida fama mundial sí merece la pena. No obstante, para el puro postureo, con una foto en la que se vean las famosas torres, vale.

A esas alturas ya habrá hambre pero hay que aguantar un poco ya que a media hora está el Parque Güell. Compensa comprar comida para llevar y comer disfrutando de las majestuosas vistas de Barcelona. Ahí podemos observar los famosos balcones, también de Gaudí, aunque desde hace dos años la visita al recinto cuesta ocho euros. No obstante, el paseo entre la naturaleza resulta harto agradable o incluso perfecto para descansar después de la comida.

Una de las calles del Barrio Gótico

Una de las calles del Barrio Gótico

El siguiente paso es el Arco de Triunfo, para lo cual hay que ir en metro. Tras treinta minutos nos podemos situar allí y ver el gran acceso al Parque de la Ciudadela. Se trata del espacio verde más grande dentro de la ciudad, como el Retiro madrileño. Con sus grandes paseos y fuentes es una introducción perfecta para conocer el centro de Barcelona. El Barrio Gótico responde al espíritu de antiguo establecimiento medieval. Las calles son pequeñas, oscuras y enroscadas, pero de gran encanto. En esta sección podemos destacar la Basílica de Santa María del Mar y, por supuesto, la Catedral de Santa Eulalia. Se trata de edificios religiosos milenarios que conservan ese halo mágico y antiguo de ensueño.

Desde ahí podemos descender por Las Ramblas hasta el puerto. No sin antes parar en la Plaza de Colón con la emblemática estatua en honor al explorador que señala a las américas. Una vez que tenemos la vistas del mar delante de nosotros, podemos descansar tras la larga caminata. Alrededor hay una gran cantidad de puestos y chiringuitos en los que se ofrecen cenas baratas a muy buen precio.

Por último, si nos hemos organizado bien podemos acudir a cualquier evento multitudinario que ofrece Barcelona. Desde un concierto en el Palau Sant Jordi a un partido de fútbol en el Camp Nou.

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